“Más crecimiento, más inversión y más productividad” fueron los conceptos que marcaron la entrevista que el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, brindó al periodista Elliot Gotkine durante la edición número 18 de Punta Tech, realizada en el Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry (MACA), en Punta del Este, Uruguay. El principal evento de networking y tecnología del país reunió a más de 2.000 empresarios y ejecutivos, además de autoridades nacionales, entre ellas la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse.
Uno de los temas centrales fue el histórico acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, cuya firma está prevista para el próximo sábado en Asunción, tras más de 25 años de negociaciones. Oddone reconoció que hasta hace poco tiempo veía el desenlace como poco probable. “Si alguien me hubiera preguntado hace dos años o un año y medio sobre la probabilidad de que un acuerdo prosperara, mi respuesta era que era imposible”, admitió.
Sin embargo, una serie de decisiones recientes, principalmente en la Unión Europea y en Brasil —donde se concentraban las mayores resistencias—, permitieron destrabar la negociación. Aunque aún resta la aprobación parlamentaria, el ministro se mostró optimista: “En el Mercosur, y en particular en Uruguay, estamos muy esperanzados”. Además, subrayó que este hito permitirá reabrir economías con una agenda comercial que llevaba casi dos décadas estancada.
Desde su perspectiva, el acuerdo beneficiará especialmente a los productores primarios, las empresas de tecnología e información y los servicios profesionales. Para Uruguay, las estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas indican un crecimiento del 1,5% del PIB, un aumento del 4% en las exportaciones de bienes a largo plazo, un impacto positivo en el empleo de medio punto del PIB y un incremento sostenido de los salarios del 1%. A estos efectos se suman nuevas inversiones y mayores oportunidades de negocios.
Cambios en tax holidays y el atractivo de Uruguay
Durante la pandemia, la flexibilización del régimen de tax holiday impulsada por el gobierno de Luis Lacalle Pou generó un fuerte aumento de extranjeros —principalmente argentinos— que adoptaron a Uruguay como residencia fiscal. Entre 2019 y 2024, los activos en el exterior de residentes fiscales uruguayos se triplicaron, dinamizando inversiones y favoreciendo, por ejemplo, la transformación de Punta del Este en una ciudad activa durante todo el año.
Para 2026, el escenario cambia: el Ministerio anunció que, para acceder a la residencia fiscal y a la exoneración impositiva sobre ingresos en el exterior, será necesario invertir US$ 2 millones en real estate, frente a los US$ 559.000 exigidos hasta ahora. Oddone sostuvo que la política sigue siendo atractiva para personas de alto patrimonio, pero con una mayor contribución al país. “Hasta ahora el régimen tax-free era absolutamente gratis”, señaló.
El ministro remarcó que hoy ser residente fiscal en Uruguay tiene un valor mayor que hace 15 años, al tratarse de un país con grado inversor, menor desigualdad en América Latina, alto PIB per cápita corregido por paridad de poder de compra y un modelo de convivencia destacado en la región. Frente a eventuales temores de que el cambio desestimule inversiones, afirmó que el gobierno mantiene un rumbo claro y necesita más recursos para atender desafíos como la seguridad y la pobreza infantil.
Conectividad aérea para atraer inversiones
La conectividad aérea fue otro de los puntos abordados. En el marco de la Tech Week, muchos visitantes manifestaron dificultades para llegar al país. Oddone reconoció que se trata de un desafío prioritario y un trabajo de largo plazo, en coordinación con el Ministerio de Turismo.
“El gobierno está trabajando para hacer de Montevideo un hub de conectividad aérea regional”, explicó, aunque admitió que la región aún presenta cielos muy regulados. No obstante, aseguró que se mantienen conversaciones con aerolíneas especializadas en el desarrollo de hubs para avanzar en ese objetivo.
Estabilidad, productividad e innovación
Para Oddone, la estabilidad del país es un activo clave en un mundo impredecible, aunque reconoció que, en ocasiones, puede ralentizar la innovación y la toma de riesgos. Aun así, destacó que Uruguay es un lugar donde los negocios se construyen de forma gradual y sostenible.
La productividad, dijo, será la piedra angular del crecimiento futuro, apoyada en mayor inversión, capital humano e innovación. En ese marco, mencionó nuevas medidas de promoción de inversiones, un presupuesto con foco en educación, la creación de la agencia Uruguay Innova y el impulso a la inversión física a través de la Comap.
Inteligencia artificial en el Estado
Finalmente, el ministro se refirió a la incorporación de inteligencia artificial y automatización en el sector público para agilizar trámites y mejorar la eficiencia. “Estamos avanzando en procesos de automatización e inteligencia artificial en salud, defensa, educación y atención al ciudadano”, afirmó, destacando que el gobierno no observa estas tecnologías con temor, sino como una oportunidad.
Oddone subrayó la necesidad de potenciar la innovación y el talento, garantizando al mismo tiempo que el desarrollo tecnológico no profundice desigualdades, sino que contribuya a una sociedad más inclusiva.