Estados Unidos confirmó la imposición de un arancel adicional del 25% sobre una amplia gama de productos importados desde Brasil, una medida que entrará en vigor el próximo 22 de julio y que podría afectar a una parte importante del comercio bilateral.
La decisión fue adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) en el marco de la Sección 301 de la Ley de Comercio. Aunque la nueva tarifa alcanzará a numerosos bienes brasileños, más de 2.000 productos quedaron exentos, entre ellos materias primas e insumos considerados estratégicos para la industria estadounidense.
La lista de exclusiones incluye productos como arrabio, café instantáneo sin sabor, miel orgánica, hidróxido de aluminio, chatarra de hierro y acero, determinados productos del mar, cuero, algunos artículos de madera, medicamentos, insumos farmacéuticos, además de obras de arte, antigüedades y ropa usada.
Según la USTR, estas exenciones responden a que varios de esos productos tienen una oferta limitada en el mercado estadounidense o resultan difíciles de sustituir con proveedores de otros países. La agencia sostuvo que gravarlos podría elevar los costos de producción y afectar las cadenas de suministro en Estados Unidos.
En contraste, Washington rechazó solicitudes de exención para sectores como maquinaria agrícola e industrial, confección, calzado, equipos eléctricos, herramientas de jardinería, papel, azúcar orgánico y diversos productos manufacturados, al considerar que existen alternativas de abastecimiento en otros mercados.
El gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva mantiene abiertas las negociaciones con la Casa Blanca y confía en que la lista de productos exentos pueda ampliarse antes de la entrada en vigor de la medida.
Representantes de la industria brasileña advirtieron que el nuevo arancel incrementará la presión sobre las exportaciones hacia Estados Unidos. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) señaló que la medida profundiza la incertidumbre para las empresas y deteriora la competitividad de los productos brasileños.
De acuerdo con la entidad, las exportaciones de Brasil hacia Estados Unidos ya registraron una caída del 13% desde la aplicación de los aranceles implementados en 2025, equivalente a unos 2.600 millones de dólares, con especial impacto en productos industriales como hierro, acero, pulpa de madera y derivados del petróleo.
Por su parte, la Federación de Industrias del Estado de Minas Gerais (FIEMG) afirmó que la decisión coloca a las empresas brasileñas en desventaja frente a competidores internacionales y pidió acelerar las negociaciones bilaterales para reducir la incertidumbre sobre contratos en curso y mercancías en tránsito.
Fuente: Valor Internacional