El conflicto en Terminal Cuenca del Plata (TCP), la terminal especializada de contenedores del puerto de Montevideo, continúa sin solución luego de que el sindicato resolviera mantener un paro por tiempo indeterminado, con una guardia gremial mínima que genera severas restricciones en la operativa.
La medida se suma a una serie de interrupciones registradas durante los últimos meses y aumenta la preocupación entre los distintos actores vinculados al comercio exterior. Exportadores, importadores, industriales y transportistas han advertido sobre las consecuencias de las paralizaciones para la cadena logística y la actividad productiva del país.
La semana pasada, el sindicato había resuelto aplicar paros sorpresivos. Uno de ellos tuvo lugar el sábado 5 de septiembre y fue comunicado luego de finalizada la maniobra de atraque de un buque, que quedó sin atención durante varias horas. La situación provocó una demora de aproximadamente diez horas en la operativa.
Este lunes 7 de septiembre, el gremio realizó una nueva asamblea y resolvió mantener el paro y la guardia gremial mínima por tiempo indeterminado.
Desde TCP cuestionaron el alcance de esta modalidad y advirtieron sobre sus consecuencias.
“Esta operativa limitada continúa generando importantes daños y perjuicios a TCP, sus clientes, los usuarios del puerto y toda la cadena logística. Una guardia mínima de estas características no garantiza la adecuada continuidad de los servicios portuarios”, señaló la compañía.
TCP indicó además que, por el momento, no está previsto solicitar al gobierno que decrete la esencialidad de los servicios, aunque advirtió que “analizará las acciones legales” que correspondan para determinar responsabilidades por los perjuicios ocasionados como consecuencia de las medidas que afectaron la operativa.
“Sin perjuicio de ello, ratifica que, si las circunstancias lo requieren, adoptará por vía administrativa las medidas necesarias para proteger la correcta prestación de los servicios portuarios en la terminal especializada de contenedores”, agregó la empresa.
La continuidad del conflicto volvió a generar cuestionamientos desde la oposición, donde se reclamó una intervención del Poder Ejecutivo y se planteó nuevamente la posibilidad de declarar la esencialidad de los servicios.
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, se refirió a esa posibilidad y recordó que Uruguay se rige por la normativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
“Esperemos que se comprenda qué significan los servicios esenciales”, afirmó. Según explicó, la normativa “no aplica directamente para un caso de una huelga o una situación de conflicto en la actividad portuaria”. No obstante, señaló que cada situación debe evaluarse en función de “su extensión, su implicancia y su consecuencia”.
Castillo también hizo una distinción entre la situación general del puerto de Montevideo y el conflicto específico en TCP.
“El puerto no está en conflicto. Hay una empresa en la terminal de contenedores que está en conflicto, independientemente de que nosotros no desconocemos que maneja el mayor porcentaje de cargas, pero es una empresa”, señaló. “El puerto está funcionando bien, la terminal de contenedores está en situación de conflicto”, agregó.
El ministro reconoció, sin embargo, las consecuencias económicas de las medidas. “Hay perjuicios económicos, de la misma forma que se perjudican también los salarios de los trabajadores y las trabajadoras cuando están en huelga”, expresó.
Las negociaciones entre TCP y el sindicato se han extendido durante los últimos meses sin lograr hasta ahora un acuerdo definitivo. Tras sucesivas instancias de negociación, las diferencias volvieron a trasladarse al ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
“Están un poco más lejos de lo que yo hubiese querido”, reconoció Castillo sobre las posiciones de las partes. El jerarca sostuvo que la intención de la cartera es resolver la situación para evitar que continúe afectando al resto de la producción nacional y adelantó que se convocará un nuevo ámbito tripartito.
A las advertencias de exportadores, importadores e industriales se sumó en las últimas horas la Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC), que manifestó su preocupación por la prolongada afectación de la actividad en la terminal.
La organización consideró que la guardia gremial dispuesta por el sindicato resulta “insuficiente para garantizar una operativa adecuada” y advirtió sobre las consecuencias que las demoras están teniendo para el transporte terrestre de cargas.
Según informó la ITPC, se han registrado esperas de hasta 18 horas para el ingreso de camiones al puerto de Montevideo. La gremial estima, además, pérdidas de facturación para el sector de entre US$ 400.000 y US$ 500.000 diarios.
El pronunciamiento de los transportistas se suma a los planteos realizados durante los últimos meses por distintos sectores vinculados al comercio exterior ante las sucesivas interrupciones en TCP y las consecuencias que estas generan para el movimiento de mercaderías.