La crecida del río Paraná y el incremento de la velocidad de la corriente llevaron a la Prefectura Naval Argentina (PNA) a suspender temporalmente cinco cruces internacionales entre Argentina y Paraguay. La medida se suma a las restricciones que afectan la navegación de convoyes en el puente General Manuel Belgrano, en Corrientes, generando nuevas dificultades para el transporte fluvial regional.
La disposición fue adoptada por la Jefatura de la Prefectura Naval Argentina con sede en Eldorado, provincia de Misiones, ante el riesgo que representa el arrastre de residuos, raigones y restos de árboles, que comprometen la seguridad de las embarcaciones, pasajeros y tripulaciones.
La suspensión comprende los servicios de balsas y lanchas que operan entre Puerto Mado y Puerto Lomas Valentinas; Puerto Victoria y Puerto Capitán Urbina; Puerto Eldorado y Puerto Mayor Otaño; Puerto Pinares y Puerto Carlos Antonio López; y Puerto Piray y Puerto 7 de Agosto.
Las autoridades notificaron la medida a propietarios y permisionarios de embarcaciones argentinas y paraguayas, estableciendo que los servicios permanecerán interrumpidos hasta que las condiciones del río permitan restablecer las operaciones de manera segura.
En paralelo, la situación hidrológica también genera complicaciones para el transporte de cargas por la Hidrovía Paraguay-Paraná, particularmente en el sector del puente General Manuel Belgrano, que conecta las provincias argentinas de Chaco y Corrientes.
Las restricciones implementadas tras el reciente incidente que afectó una de las defensas del puente incluyen la prohibición de franqueos nocturnos y limitaciones a las dimensiones de los convoyes durante el día, lo que reduce la capacidad operativa y provoca demoras en el tránsito fluvial.
El presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), Bernd Gunther, explicó al medio La Política Online que las condiciones actuales están generando dificultades para la navegación.
“En Corrientes, la regla de paso ya superó los cinco metros y estamos con restricciones en el paso General Belgrano. Desde el fin de semana tenemos complicaciones en esa zona”, señaló.
Gunther indicó que, mientras los franqueos nocturnos permanecen suspendidos, durante el día también se registran dificultades debido a la reducción de las dimensiones de los convoyes, situación que está generando un cuello de botella en uno de los puntos estratégicos de la Hidrovía.
Desde CAFyM esperan que las restricciones sean transitorias y que puedan mantenerse las condiciones necesarias para la continuidad del transporte fluvial. Según indicó su presidente, por el momento estas dificultades no han provocado un incremento inmediato de los costos operativos.
El escenario se desarrolla además en un contexto de crecida del río Uruguay, que mantiene en alerta a varias localidades de la provincia de Corrientes, entre ellas Alvear, La Cruz, Yapeyú, Bonpland y Paso de los Libres, donde el nivel del agua alcanzó los 9,09 metros, superando la marca de evacuación de 8,50 metros.
Las dificultades para la navegación también generan preocupación por sus posibles consecuencias sobre la cadena logística de abastecimiento de combustibles en Paraguay. Si bien desde el sector naviero no se prevén aumentos inmediatos de costos asociados a las restricciones, una prolongación de las demoras podría incorporar nuevas presiones sobre el transporte y la distribución.
Por su parte, las autoridades paraguayas evalúan la evolución de los precios internacionales de los combustibles y su eventual impacto en el mercado interno, en un escenario en el que las condiciones de navegabilidad de los principales ríos de la región adquieren especial relevancia para el abastecimiento.
La evolución de los niveles del Paraná y las condiciones de seguridad en el puente General Belgrano serán determinantes para la normalización de las operaciones, tanto de los cruces internacionales de pasajeros como del transporte de cargas que utiliza la Hidrovía Paraguay-Paraná.