Argentina y Estados Unidos formalizaron este miércoles un acuerdo sobre comercio e inversiones recíprocos que establece nuevas reglas para profundizar la relación económica bilateral y ampliar de manera significativa el intercambio comercial y los flujos de inversión entre ambos países.
El convenio, anunciado en noviembre de 2025, convierte a la Argentina en el primer país de América Latina en suscribir un instrumento de estas características que incorpora compromisos específicos en materia de inversiones. La iniciativa refuerza la relación estratégica entre ambos países y consolida a la Argentina como un socio confiable para los Estados Unidos, donde ya operan más de 330 empresas estadounidenses en territorio argentino.
Con la firma del acuerdo, Argentina se posiciona como el primer país sudamericano en acceder a un esquema preferencial de esta magnitud con el mercado estadounidense, integrándose a un grupo reducido de economías con ventajas de acceso al principal importador mundial. El entendimiento apunta a fortalecer la inserción internacional del país y a mejorar el equilibrio de la relación comercial bilateral.
Uno de los ejes centrales del acuerdo es la eliminación de aranceles por parte de Estados Unidos para 1.675 productos argentinos, pertenecientes a diversos sectores productivos. Esta medida permitirá recuperar exportaciones por 1.013 millones de dólares, mejorar la participación argentina en las cadenas globales de suministro y generar nuevas oportunidades tanto para productos ya comercializados como para nuevos bienes con potencial exportador.
El sector cárnico será uno de los principales beneficiados. El Gobierno estadounidense otorgará una ampliación histórica del cupo de acceso preferencial para la carne bovina, que alcanzará las 100.000 toneladas. En 2026, esto implicará un incremento adicional de 80.000 toneladas sobre las 20.000 ya vigentes, con un impacto estimado de cerca de 800 millones de dólares en exportaciones. Además, Estados Unidos ratificó su compromiso de evaluar oportunamente los aranceles aplicados al acero y al aluminio bajo la Sección 232 de su legislación comercial.
El acuerdo incluye también un capítulo orientado al financiamiento de inversiones. A través de organismos como el Banco de Exportaciones e Importaciones de los Estados Unidos (EXIM Bank) y la Corporación Financiera de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (DFC), Estados Unidos respaldará proyectos de inversión en sectores estratégicos de la economía argentina, en articulación con el sector privado.
En contrapartida, Argentina asumió compromisos para reducir y eliminar aranceles: suprimirá derechos de importación en 221 posiciones arancelarias, que comprenden maquinaria, transporte, dispositivos médicos y productos químicos; reducirá al 2% otras 20 posiciones, principalmente vinculadas a autopartes; y establecerá cuotas para vehículos, carne y distintos productos agrícolas. Estas medidas buscan mejorar la competitividad general de la economía mediante menores costos de insumos y bienes de capital, además de mayor previsibilidad regulatoria.
El entendimiento no se limita al comercio de bienes. Incorpora disposiciones sobre comercio digital y crea un marco favorable para el desarrollo de startups, fintechs y empresas tecnológicas, al tiempo que prevé la adopción de estándares internacionales avanzados en propiedad intelectual, con el objetivo de fomentar la innovación y el talento argentino.
Este acuerdo se enmarca en la estrategia de inserción internacional de la Argentina, que contempla también los acuerdos del MERCOSUR con la EFTA y la Unión Europea, orientada a diversificar mercados, atraer inversiones productivas y fortalecer la integración del país en las cadenas de valor globales.