El proyecto forestal e industrial de Paracel, considerado una de las mayores apuestas de capital privado en Paraguay, obtuvo un nuevo impulso financiero con la aprobación de hasta US$165 millones por parte de BID Invest, fondos que serán destinados a obras de infraestructura indispensables para el desarrollo del emprendimiento en el norte del país.
La operación apunta a acelerar la construcción de la plataforma logística y energética que requiere el complejo, paso previo para la instalación de la futura planta de celulosa y para la articulación de nuevas actividades industriales ligadas a la cadena forestal. La iniciativa se localiza en el departamento de Concepción, una zona que el país busca convertir en un nuevo foco de desarrollo productivo con perfil exportador.
Más que un respaldo a una empresa en particular, la decisión del brazo financiero del Grupo BID para el sector privado se interpreta como una señal sobre el potencial que organismos multilaterales e inversores externos asignan a Paraguay en rubros de base industrial vinculados a recursos naturales, energía limpia y plataformas logísticas de salida regional.
El esquema aprobado contempla financiamiento para activos considerados críticos en la etapa inicial del proyecto, entre ellos infraestructura portuaria y fluvial, conexión eléctrica, accesos viales y soporte logístico. En términos económicos, esas obras son vistas como la base material para reducir costos operativos, mejorar la salida de producción y atraer futuras inversiones asociadas a la transformación de la madera.
En un país que busca ampliar su oferta exportable con mayor valor agregado, el desarrollo de un polo de estas características abre una expectativa adicional: pasar de un perfil más concentrado en materias primas y bienes agroindustriales tradicionales a una estructura con mayor peso de manufacturas forestales y productos industriales orientados a mercados externos.
BID Invest difundió la aprobación durante las Reuniones Anuales del Grupo BID realizadas en Asunción, donde Paraguay buscó posicionarse ante financistas y organismos internacionales como destino para proyectos de gran escala. La entidad indicó que la operación combinará recursos propios con capital movilizado de terceros, un formato que suele utilizarse para ampliar la participación privada en emprendimientos de fuerte impacto económico.
El proyecto de Paracel prevé un efecto relevante sobre el empleo, con una estimación de unos 7.000 puestos directos e indirectos, según la información oficial. Pero su alcance no se limita a la generación laboral: también busca consolidar una base productiva forestal con proyección industrial y exportadora en una región que hasta ahora no concentra el grueso de las inversiones manufactureras del país.
Desde la óptica del comercio exterior, uno de los aspectos centrales es la localización del complejo en una zona con acceso a ventajas que Paraguay promociona desde hace años para captar capital internacional: disponibilidad de energía renovable, costos relativamente competitivos y utilización del régimen de Zona Franca. Esa combinación podría mejorar la posición del país en una industria donde la escala, la logística y la trazabilidad pesan cada vez más en la competitividad.
El presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, sostuvo que iniciativas de este tipo reflejan la capacidad del sector privado para impulsar crecimiento y desarrollo regional. En tanto, el CEO de BID Invest, James Scriven, señaló que el financiamiento permitirá avanzar en infraestructura clave y acompañar una de las inversiones más significativas previstas en Paraguay.
Desde la empresa, el chairman de Paracel, Per Olofsson, afirmó que la aprobación representa un paso decisivo para seguir adelante con la planta de celulosa y con el complejo industrial asociado. Según indicó, la compañía ya desarrolló una base forestal certificada bajo estándares internacionales, con más de 90 millones de árboles plantados.
La operación también incorpora exigencias vinculadas a desempeño ambiental, social y de gobernanza. BID Invest informó que acompañará el proyecto con un plan de acción específico en esas áreas, además de medidas de fortalecimiento institucional, eficiencia energética y resiliencia.
Para Paraguay, el avance de Paracel aparece como una prueba de escala sobre su capacidad para atraer inversiones industriales de largo plazo y convertir ventajas estructurales en cadenas de valor exportadoras. Para los organismos financieros, en cambio, representa una apuesta por un proyecto que, si logra consolidarse, podría redefinir el peso del sector forestal en la economía paraguaya y su conexión con los mercados regionales y globales.
Fuente: BID Invest