El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil anuló una decisión previa del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) y volvió a permitir el cobro de una tasa aplicada a cargas importadas en terminales portuarias, en un fallo que refuerza la previsibilidad regulatoria del sector.
La medida habilita a los operadores portuarios a retomar la facturación del Servicio de Segregación y Entrega (SSE), también conocido como THC2, un cargo vinculado a la manipulación y entrega de contenedores tras su descarga, incluyendo su traslado dentro del terminal hasta el retiro por parte del importador.
El caso fue impulsado por la Asociación Brasileña de Terminales de Contenedores (Abratec), que cuestionó la intervención del TCU. El STF, de forma unánime, consideró que el organismo de control excedió sus atribuciones al interferir en competencias regulatorias propias de la Agencia Nacional de Transportes Aquaviarios (Antaq), responsable de establecer las reglas técnicas del sistema portuario.
En su análisis, el tribunal sostuvo que corresponde a las agencias reguladoras definir criterios técnicos basados en procesos especializados y consultas públicas, mientras que el rol del TCU debe limitarse a la fiscalización administrativa, sin sustituir decisiones regulatorias.
Para la industria portuaria, el fallo representa un respaldo clave a la seguridad jurídica y a la estabilidad de las reglas de operación, factores considerados esenciales para sostener inversiones y eficiencia en la logística de comercio exterior en Brasil.
No obstante, especialistas advierten que la decisión no aborda la legalidad del cobro en sí, sino los límites de actuación de los organismos, por lo que eventuales disputas sobre la tasa podrían continuar en el ámbito judicial.
Fuente: Portal Be News