La reconfiguración del escenario internacional, marcada por guerras, proteccionismo y tensiones crecientes entre las grandes potencias, está modificando las reglas del comercio global y obligando a países como Argentina a revisar su estrategia de inserción externa. Así lo planteó el ex vicecanciller Leopoldo Sahores durante una entrevista en el programa Up River, donde analizó el impacto del nuevo contexto geopolítico sobre la economía, la logística y la integración regional.
Durante la conversación, Sahores sostuvo que el sistema internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial atraviesa una transformación profunda y que muchas de las reglas que ordenaron el comercio en las últimas décadas están perdiendo vigencia. En ese marco, advirtió que la globalización, durante años presentada como el camino dominante para expandir el intercambio, hoy también es cuestionada desde los mismos centros de poder que impulsaron ese proceso.
Según explicó, Estados Unidos comenzó a revisar su histórica defensa del libre comercio al considerar que ese esquema terminó fortaleciendo a China, hoy convertida en un competidor estratégico en industria, tecnología y presencia global. Para Sahores, ese cambio de enfoque revela un giro de fondo en la política internacional: la economía dejó de analizarse de manera aislada y pasó a estar cada vez más condicionada por disputas de poder, seguridad y control de mercados.
A su entender, ese cuadro de inestabilidad repercute de lleno en economías emergentes como la argentina, al combinar encarecimiento de la energía, fortalecimiento del dólar y condiciones financieras más duras. Ese escenario, advirtió, afecta la competitividad exportadora y encarece las operaciones del comercio exterior en un momento en que la eficiencia logística gana cada vez más peso.
En el plano regional, Sahores puso el foco en las debilidades estructurales del Mercosur y en la falta de avances concretos en materia de integración física. Entre los puntos críticos, destacó la situación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, a la que definió como una infraestructura central para la competitividad logística del Cono Sur.
Según señaló, la hidrovía debería ocupar un lugar prioritario en la agenda regional por su incidencia directa sobre los costos de transporte, la salida de exportaciones y la articulación productiva entre países vecinos. Sin embargo, advirtió que Argentina sigue sin desarrollar una mirada estratégica de largo plazo, mientras otros actores de la región avanzan en inversiones, flota e infraestructura vinculadas al sistema fluvial.
Sahores cuestionó además los esquemas de integración construidos sobre coincidencias políticas transitorias y consideró que la región necesita mecanismos más sólidos, capaces de sostenerse más allá de los cambios de gobierno. En su análisis, la coordinación normativa, la planificación logística y la integración física siguen siendo materias pendientes si el Mercosur pretende ganar relevancia en un escenario internacional más exigente.
El ex vicecanciller también defendió la capacidad técnica del cuerpo diplomático argentino para actuar en un mundo cada vez más inestable, aunque subrayó que ese capital profesional debe estar respaldado por una política exterior con objetivos claros y visión de largo plazo. En esa línea, insistió en la necesidad de mantener vínculos equilibrados con los principales socios internacionales sin perder de vista los intereses permanentes del país.
Hacia el cierre de la entrevista, Sahores advirtió sobre la escasa atención que la dirigencia y parte del debate público argentino prestan a la agenda internacional. En un contexto en el que la geopolítica volvió a incidir de manera directa sobre el comercio, la energía y la logística, sostuvo que comprender el nuevo escenario global dejó de ser un ejercicio secundario y pasó a ser una condición necesaria para la inserción externa del país.
Fuente: programa Up River