El Ganadería Summit 2026 reunió a referentes del sector público y privado en Paraguay, quienes coincidieron en que la producción pecuaria atraviesa una etapa de oportunidades, aunque condicionada por desafíos vinculados a precios, financiamiento y recuperación del hato.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el avance genético, considerado clave para mejorar la competitividad internacional. Desde el sector productivo destacaron que Paraguay ha logrado posicionarse en mercados exigentes gracias al fortalecimiento sanitario y al trabajo coordinado entre actores públicos y privados. Este proceso ha permitido consolidar la reputación de la carne paraguaya en el comercio exterior.
Sin embargo, persisten tensiones en el frente comercial. Productores advirtieron sobre la necesidad de lograr una mayor previsibilidad en los precios y una transmisión más equitativa a lo largo de la cadena. También remarcaron que la ganadería y la agricultura funcionan como actividades complementarias dentro del sistema productivo, más que como sectores en competencia.
En cuanto a la recuperación del stock ganadero, especialistas señalaron que el país enfrenta las consecuencias de años adversos para las pasturas, aunque actualmente la mayoría del territorio presenta condiciones favorables. En este contexto, el acceso al crédito y reglas claras aparecen como factores determinantes para impulsar la inversión y acelerar la reposición de animales.
El segmento lechero también mostró avances relevantes. Gracias a la incorporación de genética de alto nivel, Paraguay ha alcanzado rendimientos comparables con los de mercados desarrollados, con establecimientos que logran promedios cercanos a los 40 litros por vaca. No obstante, el bajo consumo interno sigue siendo un obstáculo para el crecimiento sostenido del sector.
Desde el ámbito gubernamental, se destacó el impacto de la ganadería en la reducción de la pobreza rural y en la dinamización económica del interior. En esa línea, se anunció la elaboración de un plan nacional con horizonte a diez años, en conjunto con organismos internacionales, con el objetivo de ordenar prioridades, fortalecer la previsibilidad y recuperar el hato de cara al próximo censo agropecuario.
El summit también puso en evidencia el creciente protagonismo de otros rubros pecuarios. La producción porcina, ovina y avícola gana espacio como complemento de la ganadería bovina, con estrategias orientadas a incrementar el consumo interno y desarrollar genética nacional. Estos segmentos representan nuevas oportunidades para diversificar la oferta exportable del país.
En el análisis final, economistas advirtieron sobre el impacto del contexto global en los precios internos, señalando que el aumento del costo de la carne podría convertirse en un factor de riesgo para el consumo. Asimismo, subrayaron que la caída del hato es una tendencia global, lo que sostiene los precios del ganado pero encarece su reposición.
En conjunto, el encuentro reflejó a un sector en proceso de consolidación, con avances tecnológicos y sanitarios, pero que requiere mayor previsibilidad, financiamiento y expansión del mercado interno para sostener su crecimiento y fortalecer su posicionamiento en el comercio internacional.
Fuente: Forbes Paraguay