Irán comenzó a exigir pagos a algunos buques petroleros para permitir su paso por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de energía.
De acuerdo con personas familiarizadas con la situación, las autoridades iraníes han solicitado tarifas de hasta 2 millones de dólares por viaje a determinadas embarcaciones, en lo que se interpreta como un sistema informal de “tránsito seguro”. Los cobros no se aplican de manera uniforme y dependen del origen del buque, su carga y las relaciones del país de bandera con Teherán.
El estrecho de Ormuz concentra aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento impacta directamente en los mercados internacionales. En las últimas semanas, el aumento de las tensiones en la región redujo el tráfico marítimo y elevó los costos de transporte y seguros.
La medida refuerza la capacidad de Irán para influir sobre el flujo global de crudo, en un contexto de creciente conflicto en Medio Oriente. Al mismo tiempo, genera preocupación entre navieras y gobiernos, que advierten sobre la falta de transparencia en los criterios de cobro y los riesgos de establecer precedentes en una vía clave para el comercio internacional.
Analistas señalan que este tipo de prácticas podría mantenerse o incluso formalizarse en el futuro, dependiendo de la evolución del escenario geopolítico y de las negociaciones en curso en la región.
Fuente: Bloomberg News