La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicó un análisis preliminar sobre las implicaciones que podrían tener las recientes interrupciones del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz para el comercio internacional y el desarrollo económico.
El documento, titulado “Strait of Hormuz Disruptions – Implications for Global Trade and Development”, ofrece una evaluación rápida de los posibles efectos que las tensiones y perturbaciones en esta ruta estratégica podrían generar en los flujos comerciales globales, los costos del transporte marítimo y la estabilidad de las cadenas logísticas.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los principales cuellos de botella del comercio marítimo mundial. Esta vía conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y constituye un corredor fundamental para el transporte de petróleo, gas natural y otros productos energéticos provenientes de algunos de los mayores exportadores del mundo. Cada día, una parte significativa del petróleo comercializado por vía marítima atraviesa este paso, lo que convierte cualquier interrupción o restricción del tránsito en un factor de riesgo para los mercados energéticos internacionales.
De acuerdo con el análisis, las interrupciones del tráfico marítimo en esta zona pueden provocar efectos inmediatos en los costos logísticos globales. Entre ellos se incluyen el aumento de las tarifas de flete, el encarecimiento de las primas de seguros marítimos y la necesidad de desviar buques hacia rutas alternativas más largas, lo que incrementa los tiempos de tránsito y los costos operativos para las navieras.
La UNCTAD advierte además que estas perturbaciones pueden tener repercusiones más amplias en las cadenas de suministro globales, particularmente en sectores industriales que dependen del suministro constante de energía y materias primas. Las economías en desarrollo podrían verse especialmente afectadas, debido a su mayor exposición a la volatilidad de los precios de la energía y a su dependencia del comercio marítimo para abastecer sus mercados internos.
El informe también señala que las tensiones geopolíticas en puntos estratégicos del transporte marítimo global aumentan la incertidumbre para los operadores logísticos, los cargadores y los mercados de commodities. Esta situación puede generar presiones inflacionarias adicionales y afectar la estabilidad de los flujos comerciales en un contexto internacional ya marcado por disrupciones logísticas y conflictos regionales.
La organización subraya que garantizar la seguridad y el funcionamiento fluido de los principales corredores marítimos es esencial para mantener la estabilidad del comercio global. En ese sentido, destaca la importancia de la cooperación internacional y de medidas que reduzcan los riesgos para la navegación y el transporte de mercancías.