El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, intentó este miércoles contener la creciente tensión con Argentina por la instalación de una planta de hidrógeno verde en la ciudad de Paysandú, un proyecto que ha generado cuestionamientos del otro lado de la frontera.
La polémica se intensificó luego de que el gobernador de la provincia argentina de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, rechazara la iniciativa y advirtiera que podría llevar el caso ante la Corte Internacional de Justicia, evocando el conflicto bilateral por la planta de celulosa instalada en Fray Bentos a mediados de los años 2000.
Ante ese escenario, Orsi apostó por la vía diplomática y aseguró que existen contactos activos entre ambos gobiernos. El mandatario señaló que Uruguay está dispuesto a atender las preocupaciones argentinas y confió en que será posible alcanzar entendimientos que eviten una escalada del conflicto.
El proyecto, que busca producir hidrógeno verde —considerado clave en la transición energética global—, se encuentra actualmente en fase de evaluación ambiental. Según explicó el canciller uruguayo, Mario Lubetkin, en esta etapa se han incorporado observaciones planteadas por Argentina, aunque aclaró que no hay una negociación formal en curso.
A nivel local, las autoridades de Paysandú también llamaron a la cautela. El intendente Nicolás Olivera consideró prematuro hablar de un litigio internacional cuando el emprendimiento aún está en instancia técnica, y subrayó la importancia de evitar tensiones como las registradas en conflictos pasados entre ambos países.
El avance definitivo del proyecto dependerá del cumplimiento de los requisitos ambientales y de decisiones del sector privado, en un contexto en el que Uruguay busca posicionarse como un actor relevante en el desarrollo de energías limpias.