Columna de Gonzalo Arias, especial para Comexlatam.
Finalmente se formalizó el llamado a licitación de la Vía Navegable Troncal (VNT) por parte de las autoridades argentinas con pliegos que disponen alcanzar determinadas profundidades en distintos plazos.
Se establecieron distintas etapas; la Etapa 0 con una duración de un año en la que se elaborarán los planes para profundizar a 36 pies los canales del Río de la Plata – sujetos a la aprobación de la CARP -; la Etapa 1 para efectivizar la profundización a 36 pies; la Etapa 2 para alcanzar 39 pies en todo el sistema. La duración efectiva de los plazos estará sujeta a las distintas aprobaciones de los planes de obra, pero podría estimarse que los 36 pies estarán disponibles a 3 años desde la toma de la posesión de obra.
Es así que, en el espíritu de los acuerdos bilaterales entre Argentina y Uruguay, el Canal Martín García iría también a 36 pies, obra que llevaría un año operando con una única draga debido a que hay que dragar desde aguas abajo de los Pozos de San Juan hasta el km 39, con generosos vertederos que no son llenados con el sedimento de brutales pozos y volcando el material en zonas profundas sin generar extensas “mesetas” de limo y arenas subacuáticas. El sector de fondos duros ya está preparado porque con 38 pies alcanza para cumplir con la recomendación de seguridad del 10% entre profundidad y calado. Por tratarse de una obra relativamente rápida bien podría decidirse su realización acorde al efectivo ritmo de las obras de la VNT, nunca antes pues no tendría sentido hacer un canal más profundo que los que lo conectan con la salida al Océano o hacia el Paraná Inferior.
Cabe preguntarse qué podría suceder cuando la VNT alcance los 39 pies en el mismo marco de acuerdos bilaterales. Para llevar el CMG a 39 pies será necesario abrir un nuevo canal entre el km 62 y 77, al Oeste de la traza actual, para evitar muy altos costos de derrocamiento y conocido como “by-pass”. Claro que ese podría ser comienzo del desarrollo de un canal que, con el by-pass, proyecta una interesante zona de cruce con distintas profundidades. Con la implementación de mejoras aguas debajo de la apertura de la nueva traza y algunos ajustes hasta la zona de Punta Pereira, el CMG volvería a ser el canal profundo por excelencia que siempre marcó la Naturaleza, convirtiéndolo – junto a los brazos del Bravo/Guazú y Talavera – en una eficiente vía para las exportaciones agrícolas de los países de la cuenca del Plata, sumado al fundamental valor agregado de la reducción de costos de fletes y menor alteración del Río de la Plata.
Algo llama la atención. Algunos medios de prensa señalan la posibilidad de una licitación para llevar el CMG a 36 pies con 5 años de duración y 5 de posible prórroga, lo que podría configurar una condena de canal a la ineficiencia y al derroche de tiempo y dinero.
La profundización ha llegado, veremos dónde cae en suerte.
