El Gobierno de China confirmó la implementación de una medida de salvaguardia para las importaciones de carne de vacuno, que entró en vigencia el 1 de enero de 2026 y se extenderá por un período de tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028. La decisión busca proteger a la producción ganadera local frente al sostenido aumento de las compras externas.
Según lo dispuesto por el Ministerio de Comercio de China (MOFCOM), la medida se instrumenta a través de un sistema de cuotas por país. Las importaciones que se mantengan dentro de los volúmenes asignados continuarán pagando el arancel vigente, mientras que los envíos que superen dichas cuotas estarán sujetos a un arancel adicional del 55 por ciento, que se suma a los derechos actualmente aplicados.
Para el período 2026–2028, China estableció cuotas totales anuales de importación de carne vacuna de aproximadamente 2,688 millones de toneladas para 2026, 2,742 millones de toneladas para 2027 y 2,797 millones de toneladas para 2028. Brasil concentrará la mayor participación dentro de estos cupos, con alrededor de 1,1 millones de toneladas anuales, seguido por otros países exportadores relevantes como Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
Las autoridades chinas señalaron que la aplicación de esta salvaguardia no tiene como objetivo interrumpir el comercio internacional, sino permitir que el sector ganadero nacional pueda adaptarse al impacto generado por el fuerte crecimiento de las importaciones en los últimos años, que alcanzaron niveles récord y presionaron los precios internos.
La medida podría tener implicancias significativas para los principales países proveedores de carne vacuna al mercado chino, que deberán reorganizar sus envíos y estrategias comerciales en función de los cupos establecidos durante los próximos tres años.
Fuente: Eurocarne