En medio de un entorno complejo para el comercio internacional de combustibles fósiles, la transición hacia la movilidad eléctrica se acelera con un giro geográfico significativo: los mercados emergentes están asumiendo un rol protagónico en la adopción de vehículos eléctricos.
De acuerdo con un análisis del centro de estudios energéticos Ember, basado en datos de 60 países, en 2025 más de una cuarta parte de las ventas globales de automóviles nuevos correspondió a vehículos eléctricos o híbridos enchufables. El salto es considerable frente a 2019, cuando esta proporción no alcanzaba el 3%, lo que evidencia una transformación estructural en la demanda global.
Uno de los elementos más relevantes para el comercio exterior es la expansión de estos mercados fuera de Europa. En 2025, un total de 39 países superó el 10% de participación en ventas de vehículos electrificados, con una presencia creciente de economías de Asia y América Latina, lo que reconfigura los flujos comerciales y las cadenas de suministro del sector automotriz.
El Sudeste Asiático se posiciona como un polo clave de crecimiento. Vietnam y Singapur ya registran niveles de penetración superiores a varios mercados desarrollados. En particular, Vietnam ha experimentado una rápida expansión, acercándose al 40% de participación en 2025, impulsado por el desarrollo de su industria local y el fortalecimiento de su capacidad productiva.
Otros mercados de la región también muestran avances sostenidos. Indonesia alcanzó cerca del 15% de participación, superando por primera vez a Estados Unidos, mientras que Tailandia superó el 20%, consolidando su posicionamiento en la transición energética regional.
En América Latina, el avance también es significativo. México y Brasil superan a Japón en cuota de mercado de vehículos eléctricos, mientras que Uruguay se ubica entre los líderes globales, con una participación cercana al 27%, incluso por encima del promedio europeo.
Desde la perspectiva del comercio internacional, este crecimiento está estrechamente vinculado a políticas de facilitación, como la reducción de aranceles, incentivos fiscales y la atracción de inversión extranjera directa para la instalación de plantas productivas. En particular, la expansión de fabricantes asiáticos ha sido determinante para dinamizar la oferta y consolidar nuevos hubs industriales.
Así, la electrificación del transporte avanza con fuerza y comienza a redefinir el mapa global del comercio automotriz y energético, en un contexto donde la diversificación de matrices energéticas se vuelve estratégica.
Fuente: Mas Container