La Administración Nacional de Puertos (ANP) de Uruguay avanzó en la planificación de nuevas campañas de dragado en el puerto de Montevideo junto con las firmas SDC de Brasil y CHEC Dredging Co. Ltd. de China, con el objetivo de reforzar la operatividad de la principal terminal marítima del país.
El plan contempla trabajos para alcanzar profundidades de entre 10 y 14 metros bajo cero en el antepuerto y en distintos muelles, una medida clave para sostener la competitividad logística y atender el mayor calado de los buques que operan en la región.
La decisión se enmarca en las gestiones iniciadas por el presidente de la ANP, Pablo Genta, durante su visita oficial a China en febrero, donde se acordó dar continuidad al contrato abierto de dragado. Este mecanismo permite complementar la capacidad de la flota propia del organismo cuando resulta insuficiente o requiere mantenimiento.
El contrato vigente, adjudicado en 2018 mediante licitación internacional al consorcio integrado por SDC y CHEC, prevé hasta cinco campañas de dragado de mantenimiento y corrección en Montevideo.
La ANP justificó la necesidad de acelerar las tareas tras un informe técnico reciente que alertó sobre una acumulación de sedimentos superior a la capacidad operativa de corto plazo de la autoridad portuaria.
En paralelo, la administración uruguaya prevé destinar entre 2025 y 2029 unos US$ 114,9 millones al mantenimiento de profundidades en todos los puertos bajo su órbita. De ese total, US$ 63 millones serán ejecutados con medios propios y US$ 51,9 millones mediante contratación externa.
La inversión proyectada para dragado representa un aumento del 81,3% frente al período 2020-2024 y concentra el 43,4% del total de las inversiones previstas por la ANP para el próximo quinquenio.
Como parte de esta estrategia, en las próximas semanas llegará al país la nueva lancha batimétrica “Guyunusa”, destinada a relevamientos y tareas de apoyo en el canal de acceso y el puerto de Montevideo.
El dragado figura entre las prioridades centrales de la ANP para 2025-2029, con la meta de alcanzar los 14 metros de profundidad en el canal de acceso, el antepuerto y las áreas de maniobra de Montevideo, en línea con la estrategia de consolidar al puerto como hub regional.