India se ha convertido en uno de los principales destinos de las exportaciones agroindustriales de São Paulo y ya ocupa un lugar estratégico en la balanza comercial del estado brasileño, impulsada principalmente por la demanda de azúcar, etanol y algodón.
Durante la Agrishow, la mayor feria de tecnología agrícola de Brasil que se desarrolla en Ribeirão Preto, este avance volvió a quedar en evidencia. El evento, además de exhibir innovación para el campo, se posiciona como una importante plataforma de negocios y en su edición anterior generó alrededor de 14.600 millones de reales.
Según datos del Instituto de Economía Agropecuaria (IEA-APTA), vinculado a la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento de São Paulo, en 2025 el comercio con India alcanzó cerca de 2 millones de toneladas exportadas y un valor de 906,5 millones de dólares.
Actualmente, India es el segundo mayor destino de los productos agrícolas de São Paulo en Asia, solo por detrás de China, y ocupa el cuarto lugar en el ranking general de exportaciones del estado. Hace apenas cinco años, el país asiático se encontraba en la posición 19.
El director de la Agencia Paulista de Tecnología de los Agronegocios (APTA), Carlos Nabil Ghobril, explicó que este crecimiento responde al perfil económico y demográfico del mercado indio.
“India es hoy una potencia, tanto en términos de población —con casi 1.500 millones de habitantes y superando a China— como en términos económicos. Actualmente es la cuarta economía más grande del mundo, por lo que es un socio estratégico para nosotros”, señaló.
El complejo de azúcar y etanol lidera ampliamente las exportaciones hacia India, representando el 76,8% del total de los envíos, equivalente a 696 millones de dólares. Le siguen el aceite de soja, con 89 millones de dólares, y los productos químicos de origen vegetal, con 33 millones de dólares.
Sin embargo, especialistas advierten sobre la fuerte concentración de la pauta exportadora. El analista económico José Rita Moreira señaló que Brasil aún mantiene una elevada dependencia de productos primarios.
“El marketing brasileño no logra mostrar el valor agregado que tenemos para ofrecer, que va mucho más allá de los productos básicos. Ahí tendríamos una ventaja competitiva importante en las exportaciones”, afirmó.
Entre los productos que más crecieron recientemente aparece el algodón. Las exportaciones a India aumentaron 160% en un año, pasando de 5.000 a 15.000 toneladas, impulsadas por la calidad del producto paulista y por cambios en los proveedores internacionales del mercado indio.
Ghobril destacó que el algodón producido en São Paulo presenta una calidad superior, lo que favorece su inserción en India, además de la capacidad técnica de los productores locales, que mejora la competitividad y sostenibilidad del sector.
El fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Brasil e India también ha sido determinante. Ambos países integran el grupo BRICS y en los últimos años avanzaron mediante misiones comerciales, visitas oficiales y eventos de cooperación como el Día de la Innovación Agrícola Brasil-India, realizado en Nueva Delhi.
Las perspectivas apuntan a una mayor diversificación de las exportaciones paulistas hacia India, con oportunidades para sectores como celulosa, cítricos, madera, aceites esenciales e incluso proteínas animales, aunque en este último rubro todavía persisten barreras comerciales.
Con una economía en rápida expansión y una creciente demanda de consumo, India se consolida así como uno de los mercados más prometedores para el agronegocio brasileño.
Fuente: G1