En un escenario internacional cada vez más volátil, líderes europeos y de Canadá reafirmaron este lunes su voluntad de cooperación y coordinación política durante la cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE), celebrada en Ereván. El encuentro estuvo marcado por un mensaje claro: fortalecer alianzas frente a los cambios en la política exterior impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump.
La participación del primer ministro canadiense Mark Carney fue uno de los hechos más relevantes de la jornada. Se trata de la primera vez que un dirigente no europeo es invitado a este foro, lo que refleja un acercamiento creciente entre Canadá y los países del continente en un contexto de redefinición de alianzas globales.
Durante la apertura de la cumbre, Carney advirtió sobre los riesgos de un orden internacional más fragmentado y transaccional, y subrayó la necesidad de promover mecanismos de cooperación entre países que buscan mayor equilibrio frente a las grandes potencias. En ese marco, destacó el valor de espacios como la CPE para construir consensos y alternativas.
El encuentro se produce en un momento de fricción con Washington, tras decisiones recientes como la retirada de tropas estadounidenses estacionadas en Alemania y la posibilidad de imponer nuevos aranceles a productos europeos. Estas medidas han generado inquietud en varios gobiernos del continente, que observan con preocupación el rumbo de la relación transatlántica.
Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron insistió en la necesidad de que Europa refuerce su autonomía estratégica, especialmente en materia de defensa. Según señaló, la dependencia histórica de Estados Unidos ha quedado expuesta ante los cambios en su política exterior.
En este contexto, la cumbre en Armenia se consolida como un espacio clave para el diálogo entre lo que algunos líderes denominan “potencias medias”, que buscan mayor protagonismo en la gobernanza global frente a actores dominantes como Estados Unidos y China.
El mensaje final del encuentro fue contundente: ante un mundo más incierto, Europa y Canadá apuestan por una mayor coordinación política, económica y de seguridad para preservar estabilidad e influencia en el escenario internacional.