Uruguay y Argentina retomaron las negociaciones diplomáticas por la instalación de una planta de hidrógeno verde de la empresa HIF Global en Paysandú, un emprendimiento millonario que ha despertado cuestionamientos en la provincia argentina de Entre Ríos por su posible impacto ambiental y visual sobre la costa del río Uruguay.
Autoridades de ambos países mantuvieron encuentros en Montevideo para avanzar en un entendimiento que permita destrabar las diferencias surgidas en torno al proyecto, considerado una de las inversiones privadas más importantes previstas en Uruguay en los últimos años.
Desde el gobierno argentino señalaron que no buscan impedir la concreción de la iniciativa energética, aunque insistieron en que deben analizarse cuidadosamente las consecuencias ambientales y paisajísticas que podría generar la planta en localidades ribereñas argentinas, especialmente en Colón, frente al área elegida para el complejo industrial.
El proyecto contempla una inversión superior a los US$ 5.000 millones para producir combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, una tecnología que Uruguay impulsa como parte de su estrategia de transición energética y posicionamiento internacional en el mercado de energías limpias.
La iniciativa, sin embargo, generó resistencia en sectores políticos y ambientales de Entre Ríos, donde organizaciones sociales y dirigentes locales advirtieron sobre posibles afectaciones al turismo y al ecosistema de la región. Incluso, legisladores argentinos promovieron acciones judiciales para solicitar mayores estudios de impacto ambiental.
Pese a las diferencias, ambos gobiernos coincidieron en mantener abierto el diálogo técnico y político para evitar un conflicto bilateral como el que años atrás enfrentó a Uruguay y Argentina por la instalación de la pastera Botnia.
Fuente: El País Uruguay