Un embarque de 900 vehículos provenientes de Corea del Sur llegó a la costa este de Estados Unidos en apenas 72 horas sin atravesar el Canal de Panamá, en una operación logística que puso a prueba el potencial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), en México.
La maniobra fue realizada por Hyundai y su filial Hyundai Glovis, que trasladaron la carga desde el puerto de Salina Cruz, en el océano Pacífico, hasta Coatzacoalcos, en el Golfo de México, utilizando la red ferroviaria del istmo mexicano. El recorrido terrestre entre ambos océanos tomó alrededor de nueve horas.
El operativo, desarrollado entre el 28 de marzo y el 3 de abril de 2025, representa la primera prueba comercial internacional a gran escala de esta ruta, diseñada para ofrecer una alternativa logística al Canal de Panamá y fortalecer el comercio global.
El proyecto cobra relevancia después de las severas sequías que afectaron al Canal de Panamá en 2023, cuando el tránsito diario de embarcaciones cayó de 38 a 22 buques debido a la escasez de agua. Expertos advierten que este tipo de eventos climáticos extremos podrían intensificarse en las próximas décadas.
Tras años de inversión en infraestructura, el corredor mexicano comienza a consolidarse como uno de los proyectos logísticos más ambiciosos de la región. Además del transporte ferroviario, la iniciativa incluye polos industriales y zonas de desarrollo económico a lo largo del istmo.
Empresas internacionales como Walmart y Amazon ya estudian oportunidades de inversión y operaciones en la zona, atraídas por la posibilidad de agilizar el movimiento de mercancías hacia la costa este de Estados Unidos.
La conexión entre el Pacífico y el Atlántico a través del territorio mexicano busca posicionarse como una opción complementaria —y potencial competidora— del Canal de Panamá en el comercio internacional.
Fuente: Semana