El reciente acuerdo entre Estados Unidos y China para ampliar las compras agrícolas estadounidenses podría reconfigurar parte del comercio global de alimentos y abrir nuevas oportunidades para Brasil en otros mercados internacionales, según analistas y representantes del sector agroindustrial.
La Casa Blanca anunció un entendimiento con Beijing que contempla mayores adquisiciones chinas de productos agrícolas de Estados Unidos, especialmente soja. Aunque el impacto total sobre Brasil todavía es incierto, especialistas consideran que el país sudamericano mantiene una posición competitiva que le permitiría redirigir exportaciones hacia otros destinos.
Datos oficiales muestran que las exportaciones agrícolas brasileñas a China sumaron USD 55.220 millones en 2025, equivalentes a cerca de un tercio de todas las ventas externas del sector. La soja lideró ampliamente esos envíos, con USD 34.500 millones, mientras que las exportaciones de carne alcanzaron USD 9.820 millones.
La corredora Stag International señaló en un informe que, si China concreta compras adicionales de 25 millones de toneladas de soja estadounidense, Brasil podría desplazar parte de su oferta hacia mercados alternativos. La firma sostuvo que el país seguirá siendo “estructuralmente competitivo”, especialmente ante la expectativa de una cosecha récord superior a 180 millones de toneladas en 2026.
En paralelo, el acuerdo también podría generar oportunidades para la industria cárnica brasileña. Analistas del sector consideran que Estados Unidos, afectado por limitaciones de oferta interna, podría aumentar el envío de carne vacuna a China y, al mismo tiempo, ampliar sus importaciones desde otros proveedores como Brasil para abastecer su mercado doméstico.
Paulo Mustefaga, director ejecutivo de Abrafrigo, explicó que una eventual recuperación de la cuota estadounidense en China podría favorecer indirectamente a los exportadores brasileños hacia el mercado norteamericano.
“Dado el déficit de producción en Estados Unidos para atender su demanda interna, podrían surgir oportunidades para que países como Brasil aumenten sus ventas al mercado estadounidense”, indicó.
El escenario se produce después de que China renovara más de 400 licencias de exportación para procesadores estadounidenses de carne vacuna, en una señal de acercamiento comercial tras la cumbre entre el presidente Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping en Beijing.
Sin embargo, Mustefaga recordó que tanto Estados Unidos como Brasil continúan sujetos a cuotas y medidas de salvaguardia impuestas por China para las importaciones de carne bovina, lo que podría limitar una expansión más agresiva de las exportaciones estadounidenses hacia el gigante asiático.
Fuente: DatamarNews