Los mercados agrícolas reaccionaron con subas en los precios del maíz y del trigo luego de que Estados Unidos anunciara avances en las negociaciones comerciales con China, incluyendo el compromiso de ampliar las adquisiciones de productos agropecuarios norteamericanos durante los próximos años.
La posibilidad de un incremento en la demanda china generó un fuerte movimiento en la Bolsa de Chicago, donde los futuros de ambos granos cerraron al alza impulsados por las expectativas de una mayor actividad exportadora desde Estados Unidos.
El entendimiento fue alcanzado tras conversaciones entre funcionarios de ambos países y forma parte de una nueva etapa de acercamiento entre Washington y Pekín, después de varios años de disputas comerciales que afectaron especialmente al sector agrícola.
De acuerdo con lo informado por la administración estadounidense, China prevé elevar sus compras agrícolas hasta alcanzar unos US$17.000 millones anuales hacia 2028. Aunque la soja sigue siendo el principal producto dentro de la relación bilateral, el mercado considera que el maíz y el trigo podrían ganar protagonismo si el acuerdo avanza.
La reacción inicial de los operadores estuvo marcada por el optimismo ante la posibilidad de que China vuelva a incrementar sus importaciones de granos estadounidenses, en un escenario global condicionado por la volatilidad climática y las tensiones geopolíticas.
No obstante, la cautela reapareció luego de que el gobierno chino evitara confirmar oficialmente las cifras difundidas por Washington, lo que moderó parte de las ganancias registradas en las cotizaciones agrícolas.
En los últimos años, China redujo considerablemente sus compras de maíz a Estados Unidos y fortaleció sus vínculos comerciales con proveedores sudamericanos, principalmente Brasil y Argentina. Por eso, cualquier cambio en el flujo de importaciones del gigante asiático es seguido de cerca por los mercados internacionales.
Además de las negociaciones entre ambas potencias, los precios de los granos continúan influenciados por factores como el costo de los fertilizantes, las dificultades logísticas y las condiciones climáticas en regiones productoras clave.
Fuente: Bloomberg Línea