Las exportaciones uruguayas de carne superaron los US$ 2.000 millones en lo que va de 2026, impulsadas por la mejora de los precios internacionales, pese a una reducción significativa de los volúmenes colocados en los mercados externos.
Entre enero y mediados de agosto, las ventas externas de todas las carnes alcanzaron US$ 2.006,6 millones, lo que representa un crecimiento de 3,4% frente al mismo período de 2025, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
El resultado se produjo en un escenario de menor cantidad exportada. Los embarques totalizaron 382.372 toneladas peso embarque, un 10% menos que un año atrás. La caída en volumen fue compensada por una fuerte valorización del producto uruguayo: el precio promedio de exportación llegó a US$ 5.248 por tonelada, con un incremento interanual del 15%.
La carne continúa así entre los principales generadores de divisas de Uruguay. Datos de Uruguay XXI correspondientes a julio también ubicaron a la carne bovina, la celulosa y los productos lácteos entre los principales bienes exportados por el país durante 2026.
La carne bovina concentra la mayor parte de los ingresos
Dentro del complejo cárnico, la carne bovina representó 84,2% de la facturación total, con ingresos por US$ 1.691,2 millones hasta mediados de agosto. La cifra supone un aumento de 4,2% respecto del mismo período de 2025.
También en este segmento se observa una marcada diferencia entre volumen y valor. Las exportaciones bovinas descendieron 12%, hasta 212.659 toneladas peso embarque, mientras que el ingreso promedio por tonelada aumentó 18,5%, hasta alcanzar los US$ 7.952.
La evolución de los precios prolonga una tendencia que ya había marcado el desempeño del sector durante 2025. El año pasado, las exportaciones de carne bovina alcanzaron un récord de US$ 2.748,8 millones, un 23,7% más que en 2024. En ese período, el valor promedio también había aumentado 19,6%, hasta los US$ 6.900 por tonelada.
Norteamérica y China concentran el 63% de las divisas
Por mercados de destino, Estados Unidos, Canadá y México conformaron nuevamente el principal bloque comprador de las carnes uruguayas. En conjunto representaron 33% de la facturación, con ventas por US$ 659,6 millones, un 2% más que en el mismo período del año anterior.
China se ubicó en segundo lugar, con una participación del 30% y compras por US$ 610,6 millones, lo que significó un incremento de 8,6%. Entre ambos destinos concentraron el 63% de las divisas generadas por las exportaciones cárnicas uruguayas.
La Unión Europea explicó otro 17% de los ingresos, aunque con una caída de 8% en la facturación, que se situó en US$ 345,6 millones.
Entre los principales destinos, Israel registró el mayor crecimiento, con una expansión de 33,5% y ventas por US$ 92,7 millones. En sentido contrario, las exportaciones hacia el Mercosur disminuyeron 2,1%, hasta los US$ 64,5 millones.
La carne bovina muestra una concentración aún mayor
Si se considera únicamente la carne bovina, la participación de los principales mercados es todavía más elevada.
Estados Unidos, Canadá y México concentraron 36% de los ingresos, equivalentes a US$ 610,4 millones, un aumento de 2,5% interanual. Este resultado se alcanzó pese a que el volumen enviado hacia esos mercados disminuyó 6,2%.
China representó 29% de la facturación bovina, con ingresos por US$ 487 millones, un 15,4% más que un año atrás. Sin embargo, el volumen de carne recibido por ese mercado cayó 9,1%.
En el mercado europeo, tanto el valor como las cantidades exportadas registraron retrocesos. La facturación descendió 11,9%, hasta US$ 298 millones, mientras que el volumen se redujo 32,8%.
Israel volvió a destacarse también en el segmento bovino. Las ventas alcanzaron US$ 85,7 millones, con un crecimiento de 45,9%, acompañado por un aumento de 11,3% en las cantidades exportadas.
El comportamiento del sector muestra que, pese a la reducción de los volúmenes enviados al exterior, la mejora de los precios permitió a Uruguay incrementar la generación de divisas provenientes de sus exportaciones cárnicas durante 2026.
Fuente:Ámbito