Paraguay estima que el subsuelo del Chaco alberga alrededor de 70 TCF (trillones de pies cúbicos) de gas natural, un potencial que el Gobierno busca convertir en una nueva fuente de energía y en una oportunidad de integración regional a través del futuro gasoducto bioceánico.
El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, explicó que la estimación se basa en información histórica, estudios sísmicos, trabajos de prospección y exploración y datos obtenidos de pozos perforados en el país. No obstante, aclaró que se trata todavía de un recurso estimado, por lo que se requieren nuevas perforaciones antes de avanzar hacia una certificación de reservas.
“Tenemos un recurso muy abundante en esas estimaciones”, afirmó Bejarano durante una entrevista con Central Radio 1140 AM. Según explicó, algunas empresas que ya realizan trabajos exploratorios necesitarían perforar entre dos y tres pozos adicionales, con una inversión estimada de unos US$ 20 millones por pozo.
El gasoducto bioceánico, clave para abrir el mercado
El potencial del Chaco adquiere una dimensión regional a partir del proyecto del gasoducto bioceánico, que Paraguay considera una infraestructura estratégica para conectar la producción energética de la región con los grandes mercados de consumo.
La apuesta es que el gasoducto permita transportar gas a través de Paraguay y facilitar su llegada a Brasil, un mercado cuya demanda podría convertirse en uno de los principales incentivos para aumentar la exploración de hidrocarburos en el Chaco.
Bejarano señaló que Brasil consume actualmente unos 70 millones de metros cúbicos de gas por día y que las proyecciones apuntan a que esa demanda podría alcanzar aproximadamente 150 millones de metros cúbicos diarios durante la próxima década.
En ese escenario, Paraguay apunta a que el futuro gasoducto pueda transportar unos 30 millones de metros cúbicos diarios, incluyendo eventualmente gas producido en territorio paraguayo.
“Todo lo que nosotros podamos producir va a tener un mercado regional”, sostuvo el viceministro.
La existencia de un mercado de esa magnitud podría, además, contribuir a hacer más atractivas las inversiones necesarias para continuar explorando el subsuelo paraguayo. Para el Gobierno, el desafío no es solamente confirmar la existencia del recurso, sino desarrollar la infraestructura y la demanda que permitan convertirlo en un activo energético.
Energía e industria
El Gobierno también analiza utilizar el gas natural para generación eléctrica y para impulsar industrias que actualmente tienen una presencia limitada en Paraguay, entre ellas la producción de fertilizantes y otros procesos industriales que utilizan gas como fuente de energía.
El desarrollo de nuevas fuentes de generación es considerado prioritario por el Ejecutivo ante las perspectivas sobre la disponibilidad futura de energía hidroeléctrica.
Dentro de esta estrategia, Carmelo Peralta adquiere importancia por su ubicación en el corredor bioceánico y su conexión con la Hidrovía Paraguay-Paraná. La combinación de infraestructura energética y logística podría favorecer la instalación de industrias orientadas tanto al mercado paraguayo como al regional.
Exploración todavía en etapa inicial
Pese al potencial identificado, Paraguay aún enfrenta una etapa de exploración antes de determinar el volumen de gas que podría ser efectivamente producido.
Además de las nuevas perforaciones, el desarrollo del sector requiere actualizar el marco regulatorio y cumplir con las exigencias ambientales. Bejarano indicó que el Gobierno trabaja en una adecuación de la normativa con apoyo de la CAF, mientras que las actividades hidrocarburíferas deben contar previamente con las autorizaciones ambientales correspondientes.
También está prevista una audiencia pública en la zona de Médanos del Chaco, con participación de pobladores y comunidades indígenas.
Así, el gasoducto bioceánico aparece como una pieza central de la estrategia: Paraguay busca confirmar primero el potencial de sus recursos chaqueños y, al mismo tiempo, desarrollar la infraestructura que podría conectar ese gas con un mercado regional de gran escala.