La actividad aérea en Argentina enfrenta dos jornadas de tensión debido a una medida de fuerza convocada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) que alcanza a trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La protesta comenzó este jueves 3 de septiembre y continuará durante el viernes 4, con potencial impacto sobre la operación de vuelos comerciales en distintos aeropuertos del país.
La medida contempla asambleas y movilizaciones en dos franjas horarias: de 9:00 a 12:00 y de 18:00 a 21:00. En esos períodos podrían registrarse demoras, reprogramaciones y cancelaciones, particularmente en los aeropuertos donde la disponibilidad de personal resulte afectada.
La protesta alcanza a más de 27 terminales aéreas del país y genera especial atención sobre los principales puntos de conexión de Argentina, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery, desde donde se concentra una parte significativa del tráfico doméstico e internacional.
Inicialmente, ATE había comunicado que durante las horas de la medida de fuerza quedarían garantizados únicamente los vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales y aquellos destinados al traslado de órganos. Bajo ese esquema, las operaciones comerciales podían quedar sujetas a interrupciones y modificaciones de programación.
Sin embargo, el Gobierno argentino, a través de la ANAC, intimó al sindicato a garantizar un nivel mínimo de prestación del 75% durante las franjas alcanzadas por la protesta. La exigencia se fundamenta en la normativa que considera a la aeronáutica comercial como un servicio esencial y establece una cobertura mínima ante conflictos colectivos.
De acuerdo con la autoridad aeronáutica, esta disposición busca limitar el impacto de la medida sobre la continuidad de las operaciones. La ANAC señaló que fiscalizará el cumplimiento de los servicios mínimos durante ambas jornadas y anticipó que, bajo este esquema, la mayor parte de los vuelos podría operar con normalidad, aunque no se descartan demoras ni modificaciones puntuales.
La afectación concreta dependerá de las condiciones operativas de cada aeropuerto y de cómo se instrumenten los servicios durante las horas de protesta. Fuera de las franjas comprendidas entre las 9:00 y las 12:00 y entre las 18:00 y las 21:00, se prevé que los servicios aeroportuarios involucrados funcionen de manera habitual.
El conflicto tiene como trasfondo reclamos laborales de los trabajadores de la ANAC. ATE cuestiona el incumplimiento de acuerdos salariales y reclama la actualización de determinados componentes de las remuneraciones, además de la apertura de negociaciones paritarias específicas para el sector.
El sindicato también plantea reclamos vinculados con el financiamiento de áreas operativas de los aeropuertos, entre ellas las tareas de salvamento y extinción de incendios y las funciones de fiscalización aeronáutica. Según la organización gremial, estas áreas vienen atravesando dificultades presupuestarias.
Para las compañías aéreas y los pasajeros, el principal riesgo durante estas dos jornadas está vinculado con el efecto que una alteración de los servicios aeroportuarios pueda generar sobre la programación. Una demora en las franjas de mayor actividad puede trasladarse a vuelos posteriores y provocar modificaciones en las conexiones previstas durante el resto del día.
La situación también representa un factor de atención para el transporte aéreo internacional, particularmente en operaciones que conectan Argentina con otros mercados y que dependen de una coordinación precisa entre aeropuertos, aerolíneas y servicios de navegación aérea.
Las autoridades recomiendan a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos directamente con las compañías aéreas antes de dirigirse al aeropuerto. Las aerolíneas, a su vez, pueden comunicar cambios de horario, reprogramaciones o eventuales cancelaciones a través de sus canales oficiales.
La medida de fuerza se extenderá hasta el viernes 4 de septiembre, por lo que el impacto definitivo sobre la operación aérea dependerá del cumplimiento de los servicios mínimos establecidos y de la evolución del conflicto entre los trabajadores y el Gobierno.
Fuente: La Nación Argentina