CMA CGM concretó la adquisición de FedEx Supply Chain por US$1.400 millones, incorporando una amplia operación de almacenamiento y distribución en Estados Unidos a través de CEVA Logistics.
La compra suma cerca de 10.000 empleados y unos 34 millones de pies cuadrados de superficie de almacenamiento. Con estos activos, CEVA ampliará su infraestructura en Norteamérica y alcanzará aproximadamente 150 centros de almacenamiento y más de 240 instalaciones en total en la región, con una plantilla cercana a 20.000 personas.
El negocio adquirido tiene operaciones en sectores como salud, tecnología, productos de consumo y comercio minorista. También incorpora sistemas automatizados y soluciones de robótica aplicadas a la gestión de inventarios, preparación de pedidos y distribución.
Para CMA CGM, el movimiento permite ampliar el alcance de CEVA dentro de la cadena de suministro estadounidense. La compañía podrá integrar en una misma operación servicios de transporte internacional, almacenamiento, distribución y preparación de pedidos, reduciendo la dependencia de distintos operadores para cada etapa.
La expansión también se extiende al transporte entre continentes. CMA CGM y FedEx prevén establecer una relación de transportista marítimo preferente y cooperar en capacidad aérea para rutas entre Asia y Europa. El objetivo es conectar de manera más estrecha las redes marítimas, aéreas y terrestres de ambas compañías.
CEVA cuenta con operaciones en 170 países, alrededor de 110.000 empleados y cerca de 1.700 instalaciones a nivel global. En 2025 generó ingresos por US$18.300 millones.
El crecimiento de su infraestructura estadounidense también puede tener efectos sobre las empresas de América Latina y el Caribe que comercian con ese mercado. Una red más amplia de almacenamiento y distribución puede facilitar la entrada de mercancías, la consolidación de cargas y la entrega dentro de Estados Unidos.
Para los clientes, no obstante, el beneficio dependerá de la ejecución de la integración. La conexión entre plataformas tecnológicas, inventarios, equipos y procesos será determinante para evitar interrupciones y mantener los estándares de servicio.
La operación refleja el avance de una estrategia que está llevando a los grandes grupos navieros a ampliar su participación en la cadena logística. El negocio ya no se concentra únicamente en mover mercancías entre puertos, sino también en almacenarlas, gestionarlas y acercarlas al destino final.