El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, advirtió sobre los efectos de la caída del dólar en los ingresos de los productores y señaló que el sector solicitó una reunión con el equipo económico para analizar el escenario cambiario.
La apreciación del guaraní frente al dólar genera preocupación entre los productores paraguayos por su impacto en la rentabilidad agropecuaria y la competitividad de las exportaciones. Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), abordó esta situación durante una entrevista con el programa El Péndulo, de Unicanal, donde planteó la necesidad de evaluar el comportamiento de la economía desde una perspectiva integral.
Según explicó, desde junio del año pasado la cotización de la moneda estadounidense pasó de aproximadamente G. 7.800 a G. 5.600. Esta variación afecta especialmente a las actividades que reciben sus ingresos en dólares, pero deben cubrir sus costos de producción en guaraníes. De acuerdo con Cristaldo, alrededor del 75% de las divisas que ingresan al país provienen del sector agropecuario y agroindustrial.
El dirigente señaló que la reducción de los ingresos convertidos a moneda local, sin una disminución proporcional de los costos, limita los márgenes de los productores y encarece los productos paraguayos en los mercados internacionales. También destacó que la estacionalidad de la producción agrícola hace necesaria una mayor previsibilidad para planificar inversiones y decisiones comerciales.
Menores ingresos y costos persistentes
La situación de los productores de sésamo ilustra el impacto sobre la rentabilidad. Cristaldo indicó que el precio por kilogramo pasó de alrededor de G. 10.000 el año pasado a unos G. 4.500 actualmente. Para una producción de 1.000 kilogramos por hectárea, esto representa una reducción de los ingresos brutos de G. 10 millones a G. 4,5 millones por hectárea, sin que los gastos hayan bajado en la misma proporción.
A esta presión se suman los costos de los combustibles, las tasas de interés y otros componentes de la estructura de gastos. Durante la entrevista, el titular de la UGP mencionó el abastecimiento de un tanque de combustible de 5.000 litros, utilizado habitualmente en el campo, como ejemplo de las exigencias financieras que enfrentan las explotaciones productivas.
El sector pide analizar el escenario económico
Ante este panorama, varios gremios productivos solicitaron una reunión con el ministro de Economía y Finanzas, con la posibilidad de incorporar al equipo económico, para examinar la evolución de la economía y sus efectos sobre las distintas actividades.
Cristaldo reconoció que el Banco Central del Paraguay tiene como objetivo central el control de la inflación, pero consideró importante incluir en el análisis otros factores, como la competitividad, la dinámica productiva y la generación de empleo.
La preocupación, sostuvo, trasciende los resultados de una campaña agrícola y alcanza a las familias rurales que dependen de la producción para mejorar sus ingresos. Una rentabilidad más ajustada podría comprometer los avances de pequeños productores y otros participantes de las cadenas agropecuarias.
Para la UGP, el desafío consiste en evaluar el comportamiento cambiario considerando tanto la estabilidad de precios como la sostenibilidad de la producción y las exportaciones. En una economía con una fuerte orientación agroexportadora, la previsibilidad resulta clave para sostener las inversiones, preservar la competitividad internacional y mantener la contribución del sector al crecimiento económico.