El exceso de humedad, las lluvias persistentes, las bajas temperaturas y la escasa radiación solar están ralentizando el desarrollo inicial de la soja en distintas zonas productivas de Paraguay, según reportes de productores de Alto Paraná y Caaguazú. En Itapúa, las condiciones generales de los cultivos son favorables, aunque persisten dificultades puntuales en parcelas y caminos rurales.
En Alto Paraná, Aurio Frighetto, representante de productores de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), explicó que la falta de horas de sol constituye uno de los principales obstáculos para el crecimiento de las plantas. Algunos lotes sembrados a comienzos de septiembre todavía no presentan el desarrollo esperado.
El productor también señaló que las temperaturas mínimas registradas en la zona están por debajo de los niveles habituales para esta época del año. Según indicó, lo ideal sería una mínima promedio de 20 °C, pero algunos días los valores descienden por debajo de ese nivel.
En Caaguazú, Flaminio Núñez, representante de la CAP en el departamento, reportó una situación similar, con exceso de humedad y un crecimiento de la soja inferior al esperado. El productor destacó la importancia de observar la evolución de las condiciones climáticas ante la posibilidad de nuevas precipitaciones durante los próximos meses.
Desde el ámbito de la investigación agrícola, Mario Cuba, ingeniero agrónomo y responsable del Programa de Mejoramiento Genético del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), señaló que colegas del sector también reportan dificultades en el desarrollo de los cultivos. Entre los factores que inciden en esta situación mencionó las bajas temperaturas persistentes y la sucesión de días nublados.
El seguimiento técnico de las parcelas será importante para evaluar la evolución de la soja a medida que cambien las condiciones climáticas.
Fuente: Unión de Gremios de la Producción Paraguay