La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de Brasil aprobó una propuesta para que el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) audite las importaciones de leche y productos lácteos, ante las denuncias de prácticas de dumping y su impacto en la producción nacional.
La iniciativa, aprobada el miércoles 4 de noviembre, busca evaluar las medidas adoptadas por el Gobierno brasileño frente al crecimiento de las compras externas y determinar sus efectos sobre la competitividad de la industria láctea local.
De acuerdo con datos de Datamar, Brasil importó por vía marítima 4.481 TEU de leche en polvo, un incremento del 22,6% en comparación con el mismo período del año anterior. El registro no contempla los volúmenes ingresados por transporte terrestre ni aéreo.
La propuesta fue presentada por el diputado Pedro Lupion, del partido Republicanos de Paraná y presidente del Frente Parlamentario Agropecuario. El documento plantea una auditoría sobre la actuación de los organismos federales responsables de regular las importaciones, así como un análisis de las consecuencias de estos flujos comerciales para los productores brasileños.
El debate se produce después de que, en mayo de 2026, la Cámara de Comercio Exterior de Brasil (Camex) aprobara derechos antidumping para la leche en polvo procedente de Argentina y Uruguay. Sin embargo, su aplicación quedó suspendida por razones de interés público, ante la posibilidad de que los aranceles adicionales encarecieran los alimentos para los consumidores. Hasta el momento, no se estableció una fecha para revisar esa decisión.
Durante la sesión, Lupion sostuvo que las investigaciones habían identificado márgenes de dumping cercanos al 64% en la leche importada y advirtió sobre las dificultades económicas que enfrenta la producción nacional.
El diputado Pezenti, del partido MDB de Santa Catarina y coautor de la iniciativa, cuestionó que el reconocimiento de estas prácticas comerciales no haya derivado en medidas concretas para proteger al sector. Según afirmó, la situación continúa afectando a los productores brasileños.
El plan de supervisión contempla una audiencia pública con representantes de distintos organismos estatales, entre ellos los ministerios de Agricultura y de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC), la Receita Federal, Anvisa, Embrapa e Inmetro, además de entidades vinculadas a la industria láctea.
Asimismo, se solicitará información sobre los volúmenes de importación de leche y derivados durante los últimos cinco años, los antecedentes de investigaciones y medidas comerciales, y los procedimientos administrativos relacionados con posibles infracciones a las normas de competencia.
Una vez concluida la auditoría y recopilada la documentación, la comisión deberá analizar y someter a votación un informe final sobre la propuesta. Por ahora, no hay un calendario definido para esa etapa.
Fuente: DatamarNews