La Comisión Europea estimó que la Unión Europea dejó de generar cerca de 300.000 millones de euros en Producto Interior Bruto desde 2021 debido a la falta de implementación del acuerdo comercial con el Mercosur. Según Bruselas, la demora también habría implicado una merma aproximada de 200.000 millones de euros en exportaciones.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, advirtió que el costo económico de posponer acuerdos comerciales es cada vez mayor en un contexto de creciente competencia global. Tras la reunión informal de ministros de Comercio de la UE en Nicosia, sostuvo que el bloque debe acelerar la puesta en marcha de los pactos ya cerrados y avanzar con mayor rapidez en las negociaciones en curso.
Además del acuerdo con Mercosur —firmado pero aún pendiente de ratificación—, Šefčovič instó a priorizar la entrada en vigor del tratado con India, concluido en enero, y a impulsar las conversaciones con Australia y Emiratos Árabes Unidos. Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay esperan completar sus procesos de ratificación en las próximas semanas.
En Bruselas persiste el debate sobre si el acuerdo con Mercosur puede aplicarse de forma provisional antes del pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la UE, al que el Parlamento Europeo remitió el texto para su revisión legal. Aunque no existe una obligación jurídica de esperar el fallo, la Comisión negocia con la Eurocámara un procedimiento políticamente viable ante las divisiones internas que genera el pacto.
Respecto al acuerdo con India, el comisario subrayó la necesidad de acortar los plazos de ratificación en la UE, un proceso que podría prolongarse más de un año por los trámites técnicos, incluida la traducción del texto a las 24 lenguas oficiales del bloque.
En paralelo, Šefčovič defendió mantener sin cambios el entendimiento comercial alcanzado con Estados Unidos el pasado año. El Parlamento Europeo prevé votar el acuerdo en marzo, antes de iniciar la fase de negociación interinstitucional para su versión final, en un contexto marcado por tensiones comerciales y la presión para reducir los aranceles estadounidenses al acero y al aluminio.