La Prefectura Naval Argentina (PNA) profundizó las restricciones para la navegación de convoyes de empuje bajo el puente General Manuel Belgrano, que une Corrientes y Chaco, al disponer la prohibición de su franqueo durante la noche.
La medida, establecida mediante la Disposición 139/2026 del 9 de octubre, mantiene el límite de 180 metros de eslora y 50 metros de manga, con una potencia mínima de 2.000 HP para los remolcadores. A partir de ahora, los convoyes únicamente podrán atravesar el puente durante las horas de luz natural.
La decisión se produce tras el incidente del pasado 3 de octubre, cuando el remolcador paraguayo TÍO JAN, que conducía seis barcazas, colisionó contra una de las defensas del puente. El episodio se suma a otro ocurrido en junio, que también afectó las estructuras de protección.
Según la disposición, las restricciones permanecerán vigentes hasta que se reposicionen los pontones flotantes de defensa de las pilas 5 y 6 y se verifique el restablecimiento de las condiciones estructurales afectadas.
La normativa también condiciona los cruces a vientos máximos de 20 kilómetros por hora y a una altura del río que no supere los cinco metros en el hidrómetro de Corrientes.
Como informó ComexLatam días atrás, las restricciones reavivaron un debate que lleva años en la Hidrovía Paraguay-Paraná: la necesidad de actualizar las dimensiones autorizadas para los convoyes y adecuar la infraestructura a las exigencias del transporte fluvial.
La nueva prohibición nocturna agrega dificultades operativas al reducir las horas disponibles para el tránsito y podría incrementar los tiempos de espera y los costos logísticos.
Aunque la medida responde a criterios de seguridad, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de avanzar en el mantenimiento de las estructuras existentes y encontrar soluciones que permitan compatibilizar la seguridad de la navegación con la eficiencia de uno de los principales corredores logísticos de la región.