El proyecto de desarrollo de la hidrovía de la Laguna Merín registró un avance significativo tras la adjudicación de las obras de dragado del Canal San Gonzalo y el Sangrador al Consorcio Lagoa Mirim, en una iniciativa considerada estratégica para la integración logística entre Uruguay y Brasil.
La confirmación fue realizada por Paulo Beck, presidente de la Comisión Técnica Mixta de la Cuenca de la Laguna Merín, quien remarcó la relevancia de esta etapa dentro de un proceso que busca consolidar una vía navegable competitiva en la región fronteriza.
Las obras previstas tienen como objetivo mejorar las condiciones de navegabilidad en ambos cursos de agua, esenciales para la articulación del sistema lagunar. A través de estas intervenciones, se espera fortalecer el transporte fluvial como alternativa eficiente, reducir los costos asociados a la logística y potenciar el comercio en la zona.
El Canal San Gonzalo y el Sangrador desempeñan un papel central dentro del entramado hídrico que conecta la Laguna Merín con otras rutas navegables del sur de Brasil. En este sentido, su acondicionamiento es considerado un paso indispensable para avanzar en la operatividad plena de la hidrovía binacional, un proyecto que ambos países vienen promoviendo desde hace varios años.
Desde la Comisión Técnica Mixta destacaron que esta adjudicación representa un progreso concreto hacia la materialización de una infraestructura que podría generar nuevas oportunidades para el desarrollo productivo, mejorar la competitividad regional y profundizar la integración económica entre Uruguay y Brasil.
“Se trata del avance más importante dentro del proyecto de la hidrovía de la Laguna Merín”, sostuvo Beck, al subrayar el carácter estratégico de la obra para el futuro del sistema logístico en la región.
Fuente: La Red Independiente