La competencia regional entre los puertos y la necesidad de fortalecer la infraestructura portuaria uruguaya fueron algunos de los temas abordados durante el encuentro “Desafíos del Uruguay marítimo-portuario”, organizado por la Asociación Uruguaya de Derecho Marítimo y la Comisión de Transporte y Obras Públicas de la Cámara de Representantes, que se realizó en el Palacio Legislativo.
Uno de los principales planteos estuvo vinculado al posicionamiento del puerto de Montevideo como hub regional y a los desafíos que enfrenta Uruguay para captar y mantener las cargas de transbordo, en un escenario de creciente competencia con los puertos de los países vecinos.
El diputado del Partido Nacional Juan José Olaizola, presidente de la Comisión de Transporte y Obras Públicas de la Cámara de Representantes y exsubsecretario del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, recordó la histórica rivalidad entre los puertos de Montevideo y Buenos Aires, una competencia que durante décadas condicionó el desarrollo portuario de ambos países.
Uno de los episodios más significativos de esa disputa ocurrió en octubre de 2013, cuando Argentina aprobó la Disposición Nº 1108/13, que prohibió el transbordo de cargas de exportación originadas en puertos argentinos en terminales de países que no tuvieran acuerdos vigentes de transporte marítimo de cargas con Argentina. La medida afectó directamente la actividad del puerto de Montevideo y fue revertida durante la administración de Mauricio Macri.
Sin embargo, Olaizola advirtió que, aunque Argentina ha adoptado en los últimos años distintas medidas con repercusiones sobre la navegación y la actividad portuaria uruguaya, actualmente el mayor desafío competitivo proviene de Brasil.
El país vecino lleva años desarrollando una política de inversiones en infraestructura portuaria, profundización de canales y recuperación de sus vías navegables interiores, acompañada de un importante crecimiento de los volúmenes de carga movilizados.
“La guerra de puertos duró 200 años; hoy la amenaza real son los puertos brasileños. Por eso tenemos que seguir trabajando en la eficiencia y la mejora de los nuestros”, afirmó Olaizola.
En ese contexto, el legislador insistió en la necesidad de continuar invirtiendo en infraestructura y mejorar la competitividad del sistema portuario nacional, particularmente frente a la expansión de las terminales brasileñas y su capacidad para atraer cargas de la región.
“Es un escenario para observar con mucho detenimiento, porque las cargas pueden ser tomadas por cualquiera de esos puertos. No podemos ser ajenos a esto; hay que seguir profundizando el dragado y llevar el puerto de Montevideo a 14 metros”, sostuvo.
En la misma línea, el director de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Jorge Gandini, destacó la importancia estratégica de captar los transbordos regionales para alcanzar los volúmenes necesarios que permitan sostener la competitividad del sistema portuario uruguayo.
“Nuestra carga no es suficiente para tener la escala que nos dé competitividad, lo es con carga argentina, brasileña, paraguaya, y que seamos capaces de administrarla en puertos públicos o privados”, expresó Gandini.
Las intervenciones pusieron de manifiesto que el futuro del puerto de Montevideo como centro logístico regional dependerá no solo de su capacidad para retener las cargas que actualmente moviliza, sino también de atraer nuevos tráficos, profundizar sus accesos y mejorar la eficiencia operativa frente a una competencia regional cada vez más exigente.