La industria brasileña de carne bovina, representada por los principales frigoríficos exportadores, está solicitando al gobierno federal la adopción de un sistema de asignación de exportaciones similar a la denominada cuota Hilton, con el objetivo de organizar las ventas al mercado chino y proteger la estabilidad del sector.
El planteo surge luego de que China anunciara la creación de una cuota de 1,1 millones de toneladas de carne vacuna con aranceles reducidos para el año 2026. Desde el sector privado advierten que, sin reglas claras de distribución, la medida podría generar desorganización en la cadena productiva, distorsiones de precios e inestabilidad económica en la industria.
Los frigoríficos temen que la ausencia de un mecanismo regulado provoque una concentración de envíos en períodos cortos, afectando tanto el abastecimiento interno como los valores del ganado. En ese contexto, consideran que un esquema similar al de la cuota Hilton permitiría un reparto proporcional entre las empresas, basado en el historial de exportaciones, brindando previsibilidad y seguridad al mercado.
El modelo Hilton, aplicado históricamente en las exportaciones de carne hacia la Unión Europea, establece criterios claros para la asignación de volúmenes entre los exportadores y es visto por la industria como una herramienta eficaz para evitar desequilibrios.
Sin embargo, China no estaría dispuesta a aceptar un sistema de cuotas por empresa. Según trascendió, el país asiático planea administrar el cupo de manera local, sin límites individuales para los frigoríficos, permitiendo las importaciones por orden de llegada hasta completar el volumen establecido. Una vez superado ese límite, los embarques quedarían sujetos a un arancel adicional del 55 %.
Ante este escenario, en Brasil también se analizan alternativas como la imposición de límites mensuales o trimestrales de exportación, aunque estas propuestas generan preocupación por su posible impacto en los precios pagados a los productores.
Entidades representativas del sector, como Abrafrigo, continúan presionando al gobierno para que avance en una solución que preserve el equilibrio del mercado y evite efectos negativos sobre la industria cárnica nacional. Hasta el momento, el gobierno federal no ha anunciado una decisión oficial.
Fuente: Click Petróleo y Gas