La Unión Europea dio este viernes un paso decisivo hacia la concreción del acuerdo de libre comercio con el Mercosur, luego de que una mayoría cualificada de sus Estados miembros respaldara el tratado. La decisión permite avanzar con la firma oficial del pacto, prevista para el lunes en Asunción, y cierra una negociación que se extendió por más de dos décadas.
El entendimiento comercial vinculará al bloque europeo con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y apunta a profundizar el intercambio entre ambas regiones mediante una mayor apertura de mercados y la reducción de obstáculos al comercio.
El aval se produjo en un contexto de resistencias internas dentro de la UE. Países como Francia e Irlanda, junto con sectores del agro europeo, manifestaron reparos ante el posible impacto del acuerdo sobre la producción local, especialmente en un escenario de mayor competencia con exportadores sudamericanos.
Con la aprobación alcanzada, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quedó habilitada para trasladarse a Paraguay y suscribir el acuerdo junto a los presidentes del Mercosur. El texto contempla, además de disposiciones comerciales, compromisos en materia ambiental, laboral y de propiedad intelectual, así como mecanismos de control vinculados al cumplimiento de metas climáticas.
Si bien el proceso aún deberá superar instancias de ratificación en el Parlamento Europeo y en algunos congresos nacionales, el respaldo obtenido marca un punto de inflexión en la relación entre Europa y América del Sur.
La firma en Asunción abrirá una nueva etapa en los vínculos entre ambos bloques, con proyecciones económicas y estratégicas de largo plazo.