Paraguay y Japón firmaron un acuerdo por 243 millones de dólares destinado a financiar el Corredor de Integración del Sudoeste, una obra de infraestructura estratégica que conectará el sur del país con Brasil y los puertos del océano Atlántico. El proyecto busca reducir costos logísticos, mejorar la competitividad exportadora y redefinir el posicionamiento del país dentro de las rutas comerciales de Sudamérica.
La iniciativa contempla la construcción de más de 150 kilómetros de carreteras pavimentadas, junto con puentes, circunvalaciones urbanas y obras complementarias. El corredor unirá los departamentos de Ñeembucú y Misiones, integrando zonas productivas actualmente aisladas y permitiendo una conexión directa con la frontera brasileña y su red vial.
Más allá del impacto vial, el acuerdo marca un cambio en la forma en que Paraguay se vincula con los mercados internacionales. La mejora en la infraestructura interna permitirá acortar distancias, reducir tiempos de traslado y facilitar el acceso de la producción nacional a los puertos del Atlántico, fortaleciendo la inserción del país en el comercio exterior.
El proyecto se desarrolla en una región del sur que históricamente ha enfrentado limitaciones logísticas. Actualmente, sectores productivos como la soja, el arroz, la madera y la carne dependen de caminos en mal estado y recorridos extensos, lo que eleva los costos de transporte y afecta la competitividad. El nuevo corredor apunta a revertir esta situación mediante un eje vial continuo que atraviese localidades como Jebebyry, Laureles, Desmochados, Villalbín y Cerrito, hasta llegar a Pilar.
Con la puesta en marcha del corredor, la ruta dejará de ser exclusivamente regional para integrarse a los flujos internacionales de comercio. Desde el sur del país, la carga podrá cruzar hacia Brasil a través del Puente de Integración, incorporarse a la red vial brasileña y alcanzar puertos atlánticos como Paranaguá y Santos, facilitando la exportación de productos paraguayos a distintos mercados.
La inversión no se limita a la pavimentación. El diseño incluye cuatro nuevos puentes —entre ellos uno de aproximadamente 400 metros—, obras de drenaje, reconstrucción de estructuras existentes, áreas de control, paradas de transporte y básculas para fiscalización de cargas. Además, se prevé un sistema de peaje orientado al mantenimiento sostenido de la infraestructura y a la gestión del tránsito pesado.
Este corredor se complementa con otros proyectos logísticos en desarrollo en el país, como el corredor bioceánico que avanza en el oeste y conecta a Paraguay con los puertos del Pacífico. De esta manera, el país fortalece su rol como enlace entre las principales rutas comerciales de la región, acercándose tanto al Atlántico como al Pacífico.
Los beneficios también alcanzan al plano social y territorial. La mejora en la conectividad permitirá un acceso más ágil a servicios esenciales, fomentará el comercio local y reducirá el aislamiento de comunidades del sur, generando nuevas oportunidades económicas y logísticas.
Según los cronogramas previstos, las etapas de diseño y licitación avanzarán en los próximos años, con inicio de obras estimado alrededor de 2027 y finalización proyectada entre 2030 y 2031. Aunque la transformación física será progresiva, el acuerdo ya comienza a influir en las decisiones de productores, operadores logísticos e inversores que evalúan esta nueva ruta para el mediano y largo plazo.
Con este proyecto, Paraguay refuerza su estrategia de integración regional y avanza hacia una mayor participación en las cadenas de comercio exterior, apoyado en infraestructura orientada al transporte eficiente de mercancías.
Fuente: Click Petro e Gas