Los gobiernos de Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva avanzan en negociaciones para impulsar nuevos trabajos de dragado en el río Paraguay, en un movimiento que podría modificar el equilibrio logístico regional en la hidrovía Paraguay-Paraná y abrirle un nuevo corredor de salida al Atlántico para Bolivia.
Las conversaciones, aún en una etapa preliminar, se concentran en el tramo comprendido entre Ladário-Río Apa, en territorio brasileño, y Bahía Negra, en Paraguay. Según trascendió, ambos gobiernos trabajan sobre una nota reversal que deberá posteriormente ser aprobada por los parlamentos de los dos países.
La iniciativa surge en paralelo al proceso licitatorio impulsado por Brasil para el dragado del río Paraguay, considerado estratégico para mejorar la navegabilidad y potenciar el comercio regional.
“El planteo vino de Brasil porque están llamando a licitación para el dragado del río Paraguay. Analizamos una nota reversal y también se le está dando participación a Bolivia”, explicó Julio César Vera Cáceres, titular de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), tras reuniones mantenidas en Asunción y Brasilia.
El avance de este esquema también fortalecería el tráfico boliviano dentro de la hidrovía y aceleraría la búsqueda de rutas alternativas a las actualmente dominadas por Argentina en el sistema Paraguay-Paraná.
Bolivia acelera su estrategia atlántica
En ese contexto, el gobierno boliviano decidió profundizar su histórica estrategia para obtener una salida más competitiva hacia el Océano Atlántico mediante la hidrovía.
La administración del presidente Rodrigo Paz puso en marcha una serie de mecanismos destinados a reducir trabas burocráticas y facilitar que empresarios extranjeros puedan operar bajo pabellón boliviano.
La medida es observada con atención por operadores regionales y especialistas del sector fluvial, que advierten que Bolivia comienza a posicionarse como un competidor directo de Paraguay en materia logística y de flota en la hidrovía.
Empresarios paraguayos alertan por pérdida de competitividad
Mientras avanzan las negociaciones bilaterales, empresarios paraguayos expresan preocupación por el riesgo de que el país pierda competitividad regional si no acelera reformas internas vinculadas al sector naviero y logístico.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la demora en la creación de la Dirección Nacional de Marina Mercante (DINAMER), un organismo que el sector privado considera clave para ordenar el sistema, reducir burocracia y fortalecer la posición paraguaya en el transporte fluvial.
Desde hace más de dos años, el proyecto permanece sin avances concretos, pese a los reiterados reclamos de armadores y operadores logísticos.
La preocupación empresarial radica en que, mientras países vecinos avanzan con reformas e inversiones para captar cargas y atraer flotas, Paraguay podría comenzar a perder parte del predominio que históricamente mantuvo en la navegación de la hidrovía.