La cadena del sésamo en Paraguay busca dar un nuevo salto en su desarrollo exportador mediante la incorporación de tecnología y el procesamiento industrial de la semilla. El rubro generó USD 38,8 millones en exportaciones y se prepara para un nuevo ciclo productivo, en un escenario marcado por la competencia internacional y las fluctuaciones cambiarias.
Gilberto Ozorio, presidente de la Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Sésamo (Capexse), proyectó rendimientos de entre 500 y 700 kilogramos por hectárea para la próxima campaña. Entre las alternativas para ampliar la escala productiva, destacó el avance de la cosecha mecanizada, especialmente en la región occidental del país.
La estrategia comercial también apunta a aprovechar el posicionamiento del producto en el exterior. Paraguay abastece de manera regular a entre 35 y 40 mercados, donde compite con proveedores de África, India y Centroamérica.
Uno de los principales desafíos consiste en ampliar los ingresos más allá de la venta de semillas. El procesamiento para obtener sésamo descortezado ya gana terreno, mientras que la producción de aceite con destino internacional aparece como una posibilidad para diversificar la oferta exportable.
Este proceso de transformación podría abrir nuevas oportunidades comerciales, siempre que se mantengan las condiciones de calidad e inocuidad requeridas por los compradores internacionales.
El desempeño del sector también tiene implicancias sociales, debido a la participación de pequeños agricultores para quienes el cultivo representa una fuente de ingresos. En este contexto, mejorar la rentabilidad y reducir los costos será determinante para sostener la actividad y fortalecer su aporte a la economía rural.
Fuente: Unión de Gremios de la Producción (UGP)