El Parlamento Europeo ha decidido remitir el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que la corte comunitaria determine si el texto es compatible con los tratados de la UE.
Con esta decisión, la tramitación del acuerdo queda paralizada hasta que el TJUE emita su dictamen. El pronunciamiento del alto tribunal será clave para esclarecer si el contenido del pacto respeta el marco jurídico comunitario y los principios fundamentales recogidos en los tratados europeos.
Según el TJUE, este tipo de opiniones tardan de media entre 18 y 24 meses en ser pronunciadas, si bien la corte «tiene el control total» sobre los procedimientos y «puede, cuando las circunstancias lo requieran, dar prioridad a una solicitud de opinión en la práctica».
El acuerdo entre la UE y el Mercosur, que busca establecer una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, ha generado un intenso debate político y social en varios Estados miembros, especialmente en sectores vinculados a la agricultura, el medio ambiente y la protección de los derechos laborales.
La decisión del Parlamento Europeo introduce un nuevo elemento de incertidumbre en el proceso de ratificación del acuerdo, cuyo futuro dependerá ahora del fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.