La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), autoridad portuaria nacional de la Argentina, desvinculó en los últimos días a entre 50 y 60 trabajadores de su plantel, en el marco de un proceso de reducción de personal que genera creciente preocupación en el sector marítimo–portuario y de la hidrovía.
La ANPYN es un ente autárquico que depende del Ministerio de Economía y fue creado en enero de 2025, a partir de la fusión y reemplazo de la ex Administración General de Puertos (AGP) y la antigua Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables. Su conformación implicó una reestructuración profunda del organismo y una revisión de su dotación de personal.
Ya en enero de 2025, la nueva agencia había cesado a unas 150 personas, que pasaron a un régimen de disponibilidad por un plazo máximo de 12 meses, período durante el cual algunos trabajadores fueron reubicados y otros finalmente desvinculados. Ahora, bajo el argumento de cumplir con un plan de reducción de planta, la administración resolvió avanzar con una nueva tanda de desafectaciones.
Desde el sector advierten que buena parte de los trabajadores despedidos cuentan con más de 30 años de experiencia y poseen un conocimiento técnico clave sobre el río y la Hidrovía. Según relataron fuentes cercanas a los empleados, muchos se encontraban en situación de preaviso, pero fueron notificados de manera repentina de que ya no continuarían en sus funciones.
“Venían con un plan de reducción de planta y estaban en preaviso. Pero de un día para otro les dijeron que ya no trabajaban más. Son entre 55 y 60 personas con experiencia puntual, que conocen el río y la hidrovía desde sus inicios. La mayoría trabajó sin mezclar preferencias políticas, vieron pasar distintas gestiones y funcionarios a lo largo de su vida laboral”, señaló una fuente del ámbito portuario.
La decisión despierta inquietud no solo por el impacto laboral, sino también por la pérdida de capital humano estratégico en un momento sensible para la gestión de la Vía Navegable Troncal. “Es gente valiosa y necesaria en todas las etapas, más aún en la realidad que se vive hoy con las decisiones que se están tomando sobre la hidrovía. Es una locura prescindir de personal idóneo”, agregaron.
Otro de los temores que circula en el sector es la eventual incorporación de personal externo sin el nivel de formación ni la experiencia específica que requiere la administración de una infraestructura crítica para el comercio exterior argentino. La salida de técnicos y especialistas históricos podría afectar la continuidad operativa, la calidad de la gestión y la preservación del conocimiento acumulado durante décadas.