Los exportadores de café de Brasil, principal productor y exportador mundial del grano, registraron en 2025 pérdidas logísticas acumuladas por 66,1 millones de reales (unos 12,5 millones de dólares), atribuidas a problemas estructurales y operativos en la red portuaria del país, de acuerdo con un informe del sector exportador.
El relevamiento identifica deficiencias persistentes en los principales puertos brasileños, entre ellas extensas filas de camiones, saturación de patios, limitaciones en la disponibilidad de muelles, retrasos operativos y modificaciones en las escalas de los buques. Estas situaciones derivaron en mayores costos para las empresas y afectaron la regularidad de los embarques.
Según el informe, en promedio mensual el 55 % de los buques destinados al transporte de café sufrió atrasos o alteraciones en su itinerario. Como consecuencia, alrededor de 1.824 contenedores cargados con el producto —equivalentes a 601.819 sacos de 60 kilos— no lograron ser exportados cada mes.
El impacto también se reflejó en el ingreso de divisas: a lo largo de 2025, Brasil habría dejado de percibir aproximadamente 2.640 millones de dólares (14.670 millones de reales) por exportaciones no concretadas a tiempo.
El documento advierte que estas dificultades no afectan únicamente al café, sino también a otros sectores que dependen del transporte en contenedores, como el azúcar y el algodón. En ese marco, plantea la necesidad de implementar políticas públicas orientadas a ampliar la capacidad de patios y muelles, diversificar los modos de transporte y profundizar los calados en los puertos.
Desde el sector se destacó que las exportaciones del agronegocio brasileño crecieron un 72 % entre 2016 y 2025, al pasar de 158,9 millones a 273,1 millones de toneladas. No obstante, se advirtió que la falta de inversiones sostenidas en infraestructura logística podría poner en riesgo la competitividad del comercio exterior brasileño.
En diciembre, el puerto de Santos —el mayor de América Latina— concentró el 78,7 % de los embarques de café entre enero y diciembre de 2025 y registró que el 65 % de los buques presentó retrasos o cambios de escala, con tiempos máximos de espera de hasta 82 días. Por su parte, el complejo portuario de Río de Janeiro, segundo mayor exportador del grano con una participación del 17,7 %, mostró un índice de alteraciones del 41 %.
Desde el Ministerio de Puertos, en tanto, se indicó que la situación operativa no se corresponde plenamente con el diagnóstico del sector exportador y que el sistema portuario mantiene niveles de funcionamiento acordes al volumen de carga, una evaluación que contrasta con la visión de la patronal.