La Agencia Nacional de Transportes Acuáticos de Brasil (ANTAQ) dio luz verde a una reforma integral del sistema de control patrimonial en los puertos organizados del país, con el objetivo de fortalecer la supervisión de los activos de la Unión, mejorar la trazabilidad de la información y reducir los costos regulatorios para los operadores portuarios.
La medida, oficializada en el Diario Oficial de la Unión, incluye la elaboración de un Manual de Inventario y Bienes Reversibles y la modernización del Sistema de Control Patrimonial de los Puertos Organizados (SisPAT), que pasará a operar con estándares técnicos unificados y mayor nivel de automatización.
El nuevo manual fijará criterios comunes para la identificación, clasificación y valoración de los bienes bajo control de la ANTAQ, alineados con la normativa vigente, y servirá como guía operativa para autoridades portuarias y arrendatarios. Su propósito es homogeneizar prácticas de control patrimonial en todo el sistema portuario organizado del país.
En paralelo, la actualización del SisPAT permitirá que los propios operadores carguen y actualicen la información de activos en una plataforma con validaciones automáticas, además de habilitar la integración directa con los sistemas internos de las entidades reguladas mediante interfaces digitales. Este mecanismo apunta a mejorar la calidad de los datos, acelerar los procesos de reporte y reducir errores derivados de la carga manual.
Desde el punto de vista operativo, la automatización del flujo de información permitirá una actualización periódica de los inventarios con menor intervención administrativa, lo que se traduce en una reducción de los costos de cumplimiento y una mayor eficiencia en la relación entre el regulador y los concesionarios portuarios. La agencia mantendrá el 30 de abril como fecha límite anual para la actualización de inventarios, en línea con el calendario regulatorio vigente.
Con estas medidas, la ANTAQ busca reforzar la gobernanza del patrimonio público en los puertos organizados y avanzar en la digitalización de los procesos regulatorios, en un contexto de mayor exigencia de transparencia y control sobre los activos estratégicos vinculados al comercio exterior brasileño.