El ministro de Economía de Paraguay, Carlos Fernández, confirmó que continuará en el gabinete del presidente Santiago Peña luego de mantener una reunión clave con el mandatario, en la que estableció condiciones para seguir al frente de la cartera. La decisión se da tras varios días de incertidumbre, luego de que el funcionario pusiera su cargo a disposición en medio de cuestionamientos y tensiones internas dentro del Ejecutivo.
Según trascendió, el encuentro entre ambos permitió destrabar la situación y definir una hoja de ruta para la gestión económica. Fernández aceptó permanecer en el cargo, pero dejó en claro que su continuidad estará sujeta a cambios en la forma de conducción y a un mayor respaldo político para impulsar medidas que considera necesarias ante el escenario actual.
En ese contexto, el ministro advirtió que el país enfrenta un momento complejo en materia fiscal, lo que obliga a adoptar decisiones más firmes en la administración de los recursos públicos. Por ello, planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema de mayor austeridad, con controles más estrictos sobre el gasto y una priorización de áreas consideradas estratégicas.
Asimismo, sostuvo que esta nueva etapa requerirá el compromiso de todo el gabinete, al que instó a alinearse con criterios de disciplina fiscal y responsabilidad en el manejo de los fondos del Estado. La intención, según sus declaraciones, es evitar desbordes en el gasto y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
La postura del titular de Economía también refleja las tensiones existentes dentro del Gobierno respecto al rumbo económico, en un contexto marcado por demandas sociales, presiones políticas y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal. Su decisión de continuar, pero bajo condiciones, deja en evidencia la búsqueda de mayor margen de maniobra para aplicar ajustes y reformas.
Por su parte, el presidente Santiago Peña optó por sostener al ministro en su equipo, en una señal de respaldo en medio de versiones sobre posibles cambios en el gabinete. No obstante, la continuidad de Fernández abre una nueva etapa en la gestión económica, en la que se espera una política más estricta y coordinada entre las distintas áreas del Ejecutivo.
El episodio se enmarca en un escenario más amplio de debate sobre la conducción del Gobierno y la necesidad de fortalecer la gestión ante los desafíos económicos que enfrenta el país, donde la relación entre el Ejecutivo y sus ministros aparece como un factor clave para la estabilidad política y fiscal.
Fuente: Última Hora