La empresa chilena Arauco avanza en la consolidación de su plataforma logística en Brasil tras obtener la autorización de la Agencia Nacional de Transportes Fluviales (Antaq) para adquirir el control de una terminal en el Puerto de Santos. La operación está vinculada al desarrollo de su planta de celulosa en Mato Grosso do Sul y contempla una inversión de R$2.000 millones en infraestructura portuaria.
El plan incluye obras de dragado, la construcción de un muelle, áreas de almacenamiento y mejoras en los accesos ferroviarios y carreteros. El proyecto aún debe completar el proceso de licencias ambientales y recibir la aprobación del Ministerio de Puertos y Aeropuertos, prevista dentro de un plazo estimado de 90 días.
La terminal, ubicada en el distrito de Alemoa, fue seleccionada tras un análisis iniciado en 2022, cuando la compañía comenzó a evaluar distintas alternativas para la salida de su producción. El predio abarca unos 200.000 metros cuadrados y tendrá capacidad para movilizar 3,55 millones de toneladas anuales de celulosa, en línea con el volumen proyectado de la planta.
Las obras en la terminal comenzarían en el segundo semestre de 2026 y se extenderían entre 14 y 18 meses. Esta iniciativa forma parte de un esquema logístico integral diseñado para acompañar la escala del proyecto industrial.
En paralelo, la compañía desarrolla un ferrocarril de 45 kilómetros que conectará la terminal con la red Malha Norte. Esta obra demandará una inversión adicional de R$2.400 millones e incluye también 9 kilómetros de vías internas, además de un sistema operativo compuesto por 26 locomotoras y 721 vagones, con capacidad para transportar hasta 9.600 toneladas por tren. La construcción del trazado comenzó a fines de 2025 y se espera que concluya en la segunda mitad de 2027.
El complejo industrial, denominado Proyecto Sucuriú, implica una inversión total de US$4.600 millones y tendrá una capacidad anual de 3,5 millones de toneladas de celulosa de eucalipto blanqueada, lo que lo posicionará como el mayor de su tipo a nivel global. Actualmente, presenta un avance del 42% y su finalización está prevista para 2027.
Además del transporte de celulosa, la empresa analiza utilizar la red ferroviaria para el traslado de madera desde áreas forestales ubicadas a unos 100 kilómetros, así como complementar la logística mediante la hidrovía Tietê-Paraná.
Con esta inversión, Brasil pasará a ocupar un rol central en la estructura productiva de Arauco. La nueva planta igualará el volumen total que hoy produce la compañía en Chile, en un contexto de expansión del sector celulósico en América Latina impulsado por la creciente demanda internacional de fibras sostenibles.
Fuente: Valor Econômico