El director vocal de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Jorge Gandini, dejó asentadas fuertes objeciones al informe final del proyecto institucional denominado “Estudio integral de la situación de la flota y el dragado”, al considerar que el documento presenta debilidades técnicas, financieras y metodológicas que impiden utilizarlo como base para decisiones estratégicas de la institución.
La posición fue expresada durante la sesión de Directorio N.º 4.304, celebrada el 9 de abril de 2026, en la que el organismo resolvió dar por finalizado formalmente el proyecto. No obstante, Gandini votó en contra de los numerales centrales de la resolución, argumentando que el estudio no cuenta con el nivel de validación necesario en aspectos clave como la definición de la flota objetivo, la productividad esperada y las necesidades reales de inversión y recursos humanos.
En su fundamentación, el director advirtió que las conclusiones del informe plantean la incorporación de nuevas embarcaciones —entre ellas una draga de succión por arrastre, un pontón-draga y un remolcador de apoyo— sin que estas inversiones estén contempladas en el Plan Quinquenal vigente. A su entender, avanzar en ese sentido implicaría necesariamente postergar otras obras o reconfigurar el programa de inversiones previsto para los próximos años.
También señaló que el costo estimado para la adquisición de una nueva draga, ubicado en el entorno de los 45 millones de dólares, podría resultar optimista si se consideran antecedentes recientes en los que equipamientos similares superaron los 60 millones. Esa diferencia, sostuvo, introduce un riesgo relevante de desvíos financieros y evidencia la necesidad de contar con proyecciones más realistas antes de adoptar decisiones de inversión.
Otro de los aspectos cuestionados refiere al impacto operativo de las medidas propuestas. El informe proyecta la incorporación de 85 nuevos tripulantes, lo que implicaría un aumento significativo de la dotación y de los costos corrientes de la ANP. Según Gandini, el análisis económico presentado no integra de manera suficiente los efectos asociados a esta expansión, como el incremento en combustible, mantenimiento, servicios y otros gastos operativos.
El director también puso en duda la consistencia metodológica de algunos indicadores utilizados en el estudio, en particular el costo estimado del dragado, calculado en 5,90 dólares por metro cúbico. A su juicio, el informe no detalla con claridad los componentes del cálculo ni la metodología aplicada, lo que dificulta su verificación y limita su utilidad como referencia para la planificación futura.
En términos generales, Gandini sostuvo que varios de los componentes centrales del proyecto —como el modelo de planificación del dragado y la estimación de tasas de sedimentación— se encuentran aún en desarrollo o sujetos a estudios complementarios, lo que reduce el grado de madurez del informe como herramienta de gestión. En ese contexto, advirtió que el planteo parte de una premisa difícil de sostener en el corto plazo, al proponer inversiones que superarían los 80 millones de dólares y un incremento significativo del gasto corriente en un escenario de restricciones presupuestales.
Si bien acompañó la finalización formal del proyecto institucional, el director dejó constancia de que el informe final no reúne, a su entender, las condiciones mínimas de consistencia técnica y alineación presupuestal necesarias para respaldar sus conclusiones. Por ello, planteó la necesidad de avanzar en nuevos estudios independientes que permitan redefinir la política de dragado de la ANP sobre bases más realistas y sostenibles.