La controversia en torno a la futura implementación de la Guía Electrónica de Transporte de Carga en Uruguay sumó un nuevo capítulo, luego de que un grupo de pequeños transportistas anunciara una movilización nacional en rechazo a la herramienta impulsada por el gobierno para monitorear los movimientos del sector.
La medida, prevista para la próxima semana, incluirá concentraciones de camiones en distintos puntos del país y es promovida por transportistas autoconvocados que consideran que el sistema aumentará la burocracia y dificultará la operativa diaria de las empresas, especialmente de aquellas con menor escala.
La Guía Electrónica de Transporte de Carga forma parte del Sistema de Información de Carga del Transporte Terrestre (SICTT), una plataforma desarrollada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) con el objetivo de mejorar la trazabilidad de los viajes de carga, incorporando datos sobre transportistas, conductores, mercaderías, origen, destino y rutas recorridas.
Los detractores del proyecto han calificado la iniciativa como un “Gran Hermano” del transporte de carga, al considerar que implica un nivel excesivo de control estatal sobre la actividad. Desde el sector sostienen que la industria ya se encuentra sometida a numerosos mecanismos de fiscalización, entre ellos radares, balanzas y sistemas de videovigilancia, por lo que entienden que la nueva herramienta resulta innecesaria.
La polémica también expuso diferencias dentro del propio sector transportista. Mientras algunas gremiales consideran que el sistema puede contribuir a ordenar la actividad y combatir la informalidad, otros grupos advierten sobre posibles costos adicionales y mayores exigencias administrativas para las empresas.
Ante las críticas, el MTOP aclaró que todavía no existe una fecha definida para la entrada en vigor de los controles asociados al sistema y aseguró que el desarrollo técnico de la plataforma no implica una aplicación inmediata de sanciones o fiscalizaciones.
El debate se produce en un contexto de creciente preocupación entre los transportistas por los costos operativos y la regulación de la actividad, factores que han impulsado nuevas medidas de protesta y reclamos al gobierno.
Fuente: El País (Uruguay).