La licitación impulsada inicialmente de manera unilateral por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para ejecutar trabajos de dragado y modernización en el río Paraguay, específicamente en el tramo comprendido entre Ladário-Río Apa (Brasil) y Bahía Negra (Paraguay), derivó en una negociación regional entre Paraguay, Brasil y Bolivia para establecer un marco común de gestión sobre uno de los principales corredores fluviales de Sudamérica.
La iniciativa brasileña había generado preocupación entre los armadores paraguayos, que reclamaron la conformación de una comisión multilateral para discutir cualquier proyecto de modernización o concesión en los tramos compartidos de la hidrovía. Desde el sector naviero se insistió en que las decisiones sobre una vía navegable internacional no podían adoptarse de forma unilateral y debían canalizarse a través de los mecanismos regionales existentes.
La presión ejercida por el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (CAFyM) parece haber dado resultados. La Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) y la Cancillería paraguaya avanzan actualmente junto a sus pares de Brasil y Bolivia en la elaboración de una nota reversal conjunta que deberá ser aprobada por los parlamentos de los tres países.
El objetivo del acuerdo es establecer un marco legal unificado para las obras de dragado, mantenimiento y modernización en los tramos compartidos del río Paraguay, particularmente entre Bahía Negra, en territorio paraguayo, y la región de Río Apa y Ladário, en Brasil.
Las negociaciones forman parte de un plan tripartito que busca coordinar la gestión de la vía navegable entre los tres países involucrados. La iniciativa contempla la definición de reglas comunes para la ejecución de obras, la administración de los trabajos de mantenimiento y la eventual implementación de proyectos de infraestructura que mejoren las condiciones de navegación.
El proyecto también tiene una dimensión estratégica para Bolivia, que busca consolidar al río Paraguay como un corredor logístico clave para acceder al océano Atlántico. La modernización de la vía permitiría fortalecer la competitividad de las exportaciones bolivianas y generar alternativas adicionales a las actualmente disponibles a través de otros corredores regionales.
La reacción de los armadores paraguayos se produjo luego de que Brasil anunciara una licitación para concesionar la hidrovía en los tramos bajo su jurisdicción. Sin embargo, el gobierno brasileño decidió postergar el proceso hasta el primer semestre de 2027.
Desde la Secretaría Nacional de Hidrovías y Navegación de Brasil, encabezada por Otto Luiz Burlier, señalaron que la intención es presentar el pliego de bases y condiciones en el 2027. La postergación, explicaron, responde a la necesidad de adoptar un cronograma más realista, ampliar las consultas públicas y profundizar las negociaciones políticas con los gobiernos vecinos.
«La propuesta nació en Brasil por presión de las empresas brasileñas interesadas en sacar sus cargas por la hidrovía. Brasil arrancó de forma unilateral, pero después Paraguay y Bolivia levantaron la voz. La idea es que estos trabajos sobre aguas compartidas no resten soberanía a nadie», afirmó Bernd Gunther, presidente de CAFyM, en declaraciones al medio La Política Online.
El dirigente sostuvo además que cualquier discusión técnica o regulatoria vinculada a la hidrovía debería canalizarse a través del Comité Intergubernamental de la Hidrovía (CIH), organismo integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, creado precisamente para coordinar políticas comunes sobre la vía navegable.
Por el momento, el acuerdo tripartito aún requiere la aprobación de los congresos de Paraguay y Bolivia, una condición considerada fundamental para avanzar en la implementación de las obras. Mientras tanto, el proyecto permanece en etapa de negociación, aunque representa un paso significativo hacia una gestión más coordinada de los tramos compartidos del río Paraguay y hacia la concreción de una demanda histórica de los sectores productivos y logísticos de la región.