La licitación para el mantenimiento y dragado del Canal Martín García volvió a sufrir una postergación y ahora fue fijada para el próximo 1 de junio, lo que representa el tercer cambio de fecha en el proceso. Inicialmente prevista para el 12 de marzo, la apertura de ofertas se había trasladado primero al 27 de abril, y ahora se difiere nuevamente, en un contexto marcado por incertidumbres técnicas y decisiones estratégicas vinculadas al sistema de navegación regional.
La información fue confirmada por fuentes de la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), quienes señalaron que la nueva prórroga responde a un pedido formal de extensión presentado por cuatro de las cinco empresas interesadas en participar del proceso licitatorio.
Las compañías que manifestaron interés en la obra son las europeas Jan de Nul, DEME, Boskalis y Van Oord, junto con la firma china China Harbour Engineering Company (CHEC), integrante del conglomerado estatal China Communications Construction Company (CCCC). Se trata de actores globales de gran escala en el sector del dragado y la infraestructura marítima, lo que refuerza la relevancia estratégica del proyecto para la navegabilidad del Río de la Plata.
Distintos especialistas del ámbito portuario y logístico regional sostienen que la razón de fondo podría estar vinculada a la falta de definiciones en otro proceso clave: la licitación de la Vía Navegable Troncal (VNT) en Argentina. Dos de las empresas interesadas en el Canal Martín García —Jan de Nul y DEME— también compiten por ese contrato, considerado el más importante de la región en materia de dragado.
Desde esa perspectiva, la planificación operativa de las dragas y equipos adquiere un papel central. Las compañías necesitan prever con precisión dónde estarán asignados sus recursos, ya que la simultaneidad de obras de gran magnitud puede generar limitaciones logísticas y financieras. La ausencia de un escenario definido respecto a la VNT dificultaría, según estas fuentes, la elaboración de ofertas competitivas y técnicamente viables para el Canal Martín García.
No obstante, otras voces del sector plantean una lectura distinta y ponen en duda que el pedido de prórroga haya sido impulsado por cuatro empresas. Según esta interpretación, la decisión respondería principalmente a una determinación política, adoptada por Argentina y acompañada por Uruguay, con el objetivo de alinear los tiempos de ambos procesos licitatorios y evitar definiciones que puedan alterar el equilibrio competitivo de algunos de los oferentes.
El argumento central de esta postura es que las compañías con mayor nivel de incertidumbre serían precisamente Jan de Nul y DEME, por su participación simultánea en la licitación de la Vía Navegable Troncal. Para el resto de las empresas interesadas, en cambio, la realización de la licitación en las fechas originalmente previstas podría haber resultado incluso beneficiosa desde el punto de vista competitivo.
El nuevo aplazamiento introduce así un elemento adicional de incertidumbre en un proyecto considerado estratégico para la conectividad fluvial y el comercio exterior del sistema del Río de la Plata. La evolución de la licitación de la Vía Navegable Troncal y las decisiones políticas que se adopten en ambos países seguirán siendo factores determinantes para el calendario definitivo de las obras en el Canal Martín García.