El Gobierno de Paraguay dio un paso clave hacia la transformación de su sistema energético con la reglamentación de la Ley 7599/2025, una normativa que habilita una mayor participación del sector privado en la generación y comercialización de energía renovable no convencional.
El nuevo decreto, firmado esta semana por el Poder Ejecutivo, modifica el esquema que durante décadas mantuvo a la estatal Administración Nacional de Electricidad (ANDE) como actor dominante en la transmisión y distribución eléctrica del país. La medida busca atraer inversiones privadas y sentar las bases de un mercado más competitivo.
La reglamentación establece condiciones para que empresas privadas desarrollen proyectos de energía solar, eólica y otras fuentes renovables no hidráulicas, con contratos que podrán extenderse hasta 30 años y alcanzar capacidades de hasta 30 megavatios.
Eduardo Viedma, presidente de la Asociación Paraguaya de Energías Renovables (APER), sostuvo que la nueva normativa abre el camino a un sistema eléctrico “más dinámico y ordenado”, además de crear condiciones jurídicas más favorables para la llegada de capital extranjero. Entre los aspectos destacados mencionó la posibilidad de recurrir a arbitrajes en caso de conflictos contractuales, un mecanismo considerado clave para dar previsibilidad a los inversores.
Otro de los cambios relevantes es que la ANDE dejará de actuar como comprador exclusivo de energía. A partir de ahora, productores privados podrán vender electricidad directamente a consumidores o empresas, mientras que la estatal pasará a desempeñar también un rol de transportista dentro del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La legislación garantiza además el acceso de operadores privados a la red eléctrica nacional mediante el pago de un peaje por el uso de la infraestructura administrada por la ANDE.
El decreto también contempla escenarios en los que la red estatal no alcance determinadas zonas. En esos casos, las empresas privadas podrán construir líneas propias de transmisión para conectar directamente plantas de generación con clientes finales, aunque bajo supervisión técnica de la ANDE cuando exista vinculación con el SIN.
Pese al avance regulatorio, representantes del sector señalaron que todavía quedan aspectos pendientes, especialmente en relación con proyectos menores a un megavatio, como instalaciones solares para viviendas, comercios e industrias. Esos parámetros deberán ser definidos posteriormente por el Viceministerio de Minas y Energía.
Fuente: Última Hora.