El Tribunal de Cuentas de la Unión de Brasil (TCU) aplazó la decisión sobre la licitación para profundizar el canal de navegación del puerto de Santos, principal complejo portuario del país, en un proceso que podría definir el futuro de una obra considerada estratégica para ampliar la capacidad de atención de buques.
La decisión fue adoptada el miércoles 26 de agosto. El tribunal resolvió abrir un plazo de 15 días para que la Autoridad Portuaria de Santos (APS) y Jan De Nul, empresa que resultó adjudicataria del contrato, presenten sus argumentos antes de que el organismo vuelva a analizar el caso. La nueva votación está prevista para el 9 de septiembre.
El proyecto contempla llevar de 15 a 16 metros la profundidad del canal de navegación, una mejora que permitiría aumentar la capacidad operativa del acceso marítimo y facilitar la navegación de embarcaciones de mayor tamaño y con mayor carga.
El contrato con Jan De Nul, firmado en junio, asciende a unos 617,9 millones de reales (aproximadamente US$110 millones, según el tipo de cambio de referencia) y tiene una vigencia de cinco años, incluidos dos años destinados a trabajos de mantenimiento del canal.
Posible anulación
El aplazamiento se produjo después de que el ministro relator Bruno Dantas señalara que, en su evaluación inicial, existen irregularidades que podrían justificar la anulación de la licitación.
Según el análisis presentado ante el TCU, existiría una superposición entre distintos regímenes de contratación que podría afectar la estructura de remuneración prevista para el contrato. Por ese motivo, Dantas había planteado inicialmente la anulación del proceso desde el propio edital.
Sin embargo, el pleno del tribunal decidió garantizar el derecho de defensa de la APS y de Jan De Nul antes de adoptar una resolución definitiva. La decisión de esta semana, por tanto, no anuló el contrato, aunque mantiene abierta esa posibilidad.
La ejecución del contrato ya se encontraba suspendida por una medida cautelar anterior del TCU. El nuevo pronunciamiento no modificó esa suspensión.
Impacto para el comercio exterior
El proyecto tiene relevancia para el comercio exterior brasileño debido al peso de Santos en el movimiento de cargas del país. El canal de navegación tiene 24,6 kilómetros de extensión y permanece desde hace años con una profundidad de 15 metros.
El aumento del calado busca mejorar las condiciones de acceso de los buques y reducir las restricciones asociadas a las mareas, con potencial impacto sobre la eficiencia logística, los costos de transporte marítimo y la competitividad de las exportaciones e importaciones que utilizan el complejo portuario.
La profundización del canal también forma parte de los planes de largo plazo para modernizar la infraestructura marítima de Santos. El Gobierno brasileño estudia, además, una futura concesión del canal de navegación a la iniciativa privada, con inversiones previstas para llevar progresivamente la profundidad hasta 17 metros.
La disputa en torno a la licitación agrega, de esta manera, un nuevo elemento de incertidumbre sobre el calendario de las obras. El TCU deberá evaluar las explicaciones de la autoridad portuaria y de la empresa adjudicataria antes de definir si mantiene el proceso o determina su anulación.
Fuente: A Tribuna